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martes, 13 de abril de 2010

Te vas Alfonsina, con tu soledad

Mis dos poetisas favoritas son Alfonsina Storni y Gioconda Belli.

Hoy no les quiero hablar de la vida y obra de ninguna de las dos. Quiero hablar de la muerte de Alfonsina.

Alfonsina y Horacio Quiroga eran muy buenos amigos. Horacio se suicidó tomando un vaso de cianuro. Alfonsina cayó en depresión, escribió para él el poema "Morir como tú", y luego se suicidó también. Pero esa maravillosa mujer logró que su muerte misma fuera un poema. Se internó poco a poco en el mar, caminando. Qué dolor y qué belleza. Entrar pesada en el mar y salir libre, ligera. Dejar todo atrás. El mar arrojará su cuerpo, pero nunca su espíritu.

Hay gente que canta todo el tiempo sin darse cuenta; hay gente que hace poesía hasta de su muerte. Sin especular mucho de cielo o infierno, cuando me muera (que espero sea después de muchos muchos años y después de haber tenido muchos muchos hijos) me gustaría irme a donde va toda esa gente.

Ahora que el Vaticano perdonó a los Beatles, espero que sea al cielo.

Sabe Dios qué angustia te acompañó, qué dolores viejos calló tu voz...




ALFONSINA Y EL MAR


Por la blanda arena que lame el mar
tu pequeña huella no vuelve más,
un sendero sólo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas llegó
hasta la espuma.
Sabe Dios qué angustia te acompañó,
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto de las
caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
la caracola.
Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el pecho y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.
Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral,
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.
Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz,
y si llama él no le digas que estoy, dile que
Alfonsina no vuelve.
Y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.
Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.



miércoles, 17 de marzo de 2010

Franz

Tiene un par de meses que acabé de leer "Los Amorosos: Cartas a Chepita", un compendio de las cartas que mi poeta favorito, ese hermoso hombre que me mantendrá eternamente suspirando, Jaime Sabines, escribía para Chepita, su entonces novia y luego esposa, durante diversas separaciones que tuvieron durante su noviazgo. Leyendo el libro y conociendo de principio a fin la obra de Jaime Sabines, se vuelve muy difícil no envidiar (envidia de la mala, claro) a Chepita. A todas las Chepitas del mundo que han tenido la suerte de ser amadas así, de escuchar esas cosas, de ser elevadas a rango de Diosas y luego desterradas entre directas y albures a los terrenos mortales, una y otra vez. Qué dicha. ¿Qué tiene una que hacer para lograrlo, qué hacen las Chepitas para que un poeta de ese tamaño las ame con esa inmensidad?

Bueno, pues les contaré que hace exactamente un año (sí, 17 de marzo de 2009, lo recuerdo perfecto) tuve un sueño. De esos sueños vívidos que hacía mucho no me pasaban.

En dicho sueño, despertaba yo acostada en una cama con un ligero frío en el ambiente, arropada en cobijas de lana. A mi lado derecho, un ventanal cubierto pobremente con una cortina dejaba entrar los rayos de luz. Uno de esos rayos iluminaba la cara de él. Es de esos sueños donde ya sabes todo, donde tienes la consciencia de qué está pasando. Yo era yo, en esta época pues. No una vida pasada, no otra persona, sino que yo era Karla, yo misma. Mis manos morenas acariciaban su blanca piel con dolor. El dolor de la despedida, de que nunca lo volvería a ver. Él era checo, estábamos en Praga y era mi última mañana ahí, el día de regresar a México, el día del adiós.

Rubio, eslavo, delgado... no, no era mi tipo. Pero era un poeta, y era mi amante. Me amaba, me escribía, me cantaba, acariciaba mi piel con los pétalos de sus palabras, arrancaba las espinas de sus expresiones antes de dármelas, siempre con cuidado de no lastimarme... me cuidaba, me adoraba... comparaba mi cabello con la seda y con lo oscuro del océano en la noche, mi piel con el color de la tierra, mis ojos con las estrellas... amor de poeta. Él era también un corazón. Y tenía un corazón como el mío.

Él despertaba... y apenas alcancé a ver un par de lágrimas rodar de sus ojos azules, cuando desperté yo en serio, con un profundo pesar, tristísima, llorando. Busqué en mi cama y estaba sola. No existía tal mundo onírico, no estaba en Praga, y mi amante, mi poeta, mi corazón se había desvanecido entre mis sábanas. La separación ocurrió más rápido de lo que en el sueño creí que lo haría. Se fue. O me fui yo. No sé.

Lo bauticé como Franz. ¿Por qué? Porque uno de mis libros favoritos, La insoportable levedad del ser, que ocurre en la entonces Checoslovaquia, en la región de Bohemia, tiene a dos personajes masculinos: Tomasz y Franz. ¿Por qué escogí a Franz en vez de a Tomasz? Porque Tomasz era infiel y Franz era devoto. Así de simple.

Mi sueño me recordó que en la prepa busqué irme de intercambio a la República Checa. No lo logré, pero decidí volver a intentarlo, y esa búsqueda fue más o menos fue el primer paso que me llevó hasta Chicago

No volví a soñar con él. Francamente no sé si exista o si mi cabeza lo inventó para ayudarme a pasar por ratos emocionalmente difíciles. Ni lo busqué ni lo encontré en Chicago; no logré que la París de Estados Unidos se convirtiera en la París de Europa del Este. Pero estoy tranquila, y vivo con la felicidad y convicción de que en algún universo o dimensión paralela fui una Chepita, fui amada por un poeta.

También me gusta pensar que la mañana de hace un año, un joven checo despertó buscando desesperadamente entre sus brazos a aquella obscura musa de la que nunca volvió a saber.


martes, 16 de marzo de 2010

Sin título 1

"If I can't fly, at least let me sing" es, digamos, una de mis pocas filosofías de vida. Pero hoy no puedo cantar porque no hay canción alguna. Está vacío, profundo. Puedo saltar a ese vació en mi interior y caeré, porque no puedo volar, porque no puedo cantar.

¿Qué es el sonido de mi voz en el vacío sin nadie que lo escuche? ¿Qué es ese vacío? ¿Qué me está pasando? ¿Por qué no estoy cantando?

"No hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada", es cierto. Si no sientes nada, pues hay vacío, y si está vació pues no hay canciones. Pero yo sí siento algo. Me siento sola. Sin embargo no me gusta la soledad, así que supongo que por eso no quiero cantarle.

¿Por qué no hay nadie igual que yo? ¿Por qué no hay nadie más que sea un hermoso y violento corazón humano, recién arrancado, rojo, sangriento, aún palpitante? Todo el mundo es otras partes. He conocido muchos cerebros, muchos hígados, muchas bocas y muchos penes caminando por la vida (estos últimos son los peores, salgan corriendo), entre otras partes. Pero ningún corazón, abierto como el mío, ahí a simple vista. Si lo encuentro, tal vez, y sólo tal vez, si logramos contener nuestra mutua intensidad, si logramos encontrar un equilibrio para hacer otras cosas aparte de querernos como sólo los corazones sabemos, si logramos respirar, tal vez podamos palpitar al unísono, y con la música que se haga, cantaremos juntos.

lunes, 26 de octubre de 2009

Hola Chicago

Buenas noches. Tengo tres días sin verte, ¿verdad? Sigues igual de bonita, igual de limpia, igual de fría como te recordaba en mis sueños. En casa, me despertaba sin saber dónde estaba. Tenía que pasar unos dos segundos de reflexión para comprobar que no eras tú, que estaba en casa, que no estaba soñando esta vez. No sabes lo difícil que fue decir adiós esta vez, porque ahora sé cómo los extraño.

¿Yo cómo estoy? ¿Cómo me ves? No puedo estar igual. Tres días es muy poco tiempo, pero en tres días una persona puede cambiar por completo. Yo no sé qué haya pasado, pero me siento rara aquí. No es por tí, tú sigues igual de divina; yo no puedo dejar de ver por la ventana, y la verdad me sentí contenta de estar aquí. Disfruté mucho el viaje en metro, la comodidad, la amabilidad de la gente. Pero entiéndeme. Justo esta mañana me estaba lamiendo mi perro la cara para despertarme, y unas horas después me encuentro sola. Otra vez sola. Incluso me siento más sola que antes. Sola por dentro y por fuera.

La boda de mi amiga fue preciosa, nadie más que ella merece algo así. A mí me hizo sentir muchas cosas, pero también pensar. ¿Qué pensé? Pensé... Ni modo... no nos tocó en esta vida. Quizás en otra... ojalá la tierra no se acabe antes y nos permita el tiempo reencarnar. Pensé... ¿y esta vida que es la única que tengo? ¿Voy a estar sola?... ¿Y él? ¿Estará solo?... ¿Y mi mamá? ¿Algún día encontrará un nuevo amor?... ¿Y ese nuevo noviecito de mi hermanita le va a romper el corazón?... ¿Esta vez fue mi culpa?... ¿Voy a encontrar a alguien más?...

Para mi desgracia no sé nada de eso. Sólo sé qué fue lo mejor para los dos. La distancia no es buena. Nuestros planes a futuro no se juntan. Era producto de la inconsciencia el hecho de seguir juntos. Ambos de acuerdo. Como un vil contrato. Como si negociáramos algo que nos beneficiaría a los dos.

Si me beneficia a mí, ¿por qué me siento así?... tal vez aún lo quería más de lo que me imaginaba. Tal vez aún no estaba lista para dejarlo ir. Pero si no es ahora, ¿cuándo?. Y él ¿cómo se estará sintiendo?

Yo me siento sola... me gustaría que mi perrita estuviera aquí conmigo. Ella no se preocupa por nada más que por lamerme la cara. Eso es amor desinteresado. Me gustaría poder explicarle que regresaré pronto y que yo también la extraño. Mi chiquita... si ella estuviera aquí conmigo, serías la ciudad perfecta.

Por todo esto es mi nostalgia, Chicago. Te digo que no eres tú, soy yo. Y sinceramente, me alegro de verte.

Buenas noches.

martes, 4 de noviembre de 2008

Las intermitencias de la muerte

No me ha ido que digamos "bien". El jueves pasado choqué. El problema no fue que choqué, ya que mi choque no fue fuerte; el problema fue que dos segundos después de que choqué, me chocaron por detrás, y tómala, quédate sin coche como tres semanas y con un esgunice de segundo grado en el esternocleidomastoideo (así se llama), o en otras palabras, el lado izquierdo de mi cuello.

Para acabarla me quedé sin trabajo. Ahora soy una vaga sin mucho qué hacer más que quejarme de que me duele el cuello, traumarme por el damned collarín e intentar conseguir trabajo de nuevo. Necesito dinero.

Pero bueno, dentro de la agenda tan apretada que deja mi vagancia, me di el tiempo de participar en la ofrenda de muertos de mi casa.

A Armando le pusimos algunas de las cosas que le gustaba comer hasta hace un par de semanas: salchichas hervidas, jamón endiablado, mejillones, abulón, papas con limón, arroz con limón (es más, cualquier cosa con limón) y su cerveza Pacífico. Todo estuvo ahí el 2 de noviembre. El 3, mis hermanos y yo nos comimos todo poquito a poquito. Qué rico. A mi primo y a mi abuelo (quienes compartieron ofrenda) les gustaban las buenas cosas... qué lindo sería que de veras los muertos bajaran (o subieran o yo qué se) aunque sea un vez al año a degustar lo que sus parientes les prepararon con tanta devoción, casi olvidando que los muertos, por muy jóvenes o recientes que sean, ya no están, y aún si estuvieran, ya no pueden sentir. El cuerpo de Armando ya es cenizas, al igual que desde hace diez años lo es el di mi abuelo, Armando también. Las cenizas no sienten.

¿A dónde van los muertos? No puede ser que desaparezcan así como así, que dejen de existir por completo. Que un día existan y al otro no. No son enchiladas, son personas. Personas que pensaban, que reían, que tenían planes, que tenían futuro. Chale, yo me niego a pensar que mi primo se acabó para siempre. Tiene que haber un más allá, un lugar en el que su existencia, de alguna forma, continúe. No puedo dejar de pensar en él. ¿Habrá presentido algo? ¿Cómo pasó la noche del 16 de octubre? ¿Estaría inquieto sin saber por qué? ¿Durmió bien? ¿Tenía planes con sus amigos para ese fin de semana? ¿Quedó de hablarle a alguien y se dijo "le hablo llegando a La Paz"? ¿Se quedó con ganas de decirle algo a alguien? Las muertes repentinas siempre serán más inquietantes. Armando murió de un momento a otro, haciendo algo que para él era rutina. Supongo que no se lo imaginó. De verdad espero que esté en un lugar mejor.

Sin embargo, entre todo el desmadre que traigo en la cabeza, le encontré una utilidad práctica a la religión: los rezos, misas y rosarios para los muertos son rituales catárticos. Entre más rezo por mi primo, más voy a misas, etc., más tranquila me siento. Siento que estoy haciendo algo, que para algo sirvo, que puedo ayudarlo aunque ya esté muerto. Tal vez esa sea su función, tal vez de ahí surgió la religión: de las personas vivas que se negaban a que ahí terminaran para siempre sus seres queridos y de su frustración al no poder hacer nada al respecto. Vas quemando la impotencia rosario a rosario, vas aliviándote sabiendo que ayudaste a que su alma descanse en paz. Acabando los nueve días, esperar 31 más para la misa de los cuarenta días, y luego al año... y luego, cada dos de noviembre, poner sobre la mesa lo que más les gustaba comer para que nunca se nos olvide que una vez él estuvo entre nosotros, que era como yo o como tú, que le gustaba tal o cual cerveza o tales papas, y que para allá, para donde está él, vamos todos.

martes, 30 de septiembre de 2008

turnsmeon/blowsmymind/makesmecry

Because the world is round it turns me on * Because the world is round... ahhhh * Because the wind is high it blows my mind * Because the wind is high... ahhh * Love is old, love is new * Love is all, love is you * Because the sky is blue it makes me cry * Because the sky is blue... ahhh...


sábado, 24 de noviembre de 2007

¡Joooooder!


(Leerse con acento español y el ceceo de las cs y las zs)
Que hace mucho frío!!! Ya se me ha congelao' a nariz, y del frío me han vuelto viejas dolencias, como un esguince que tuve hace un par de años en la rodilla izquierda y que ahora no deja de dolerme, lo cual está muy jodido porque acá se tienen que caminar mucho. (Extraño a mi Millenium Falcon!)


Y pues na... que he extrañao' mucho todo. He venido sola sola de viaje y comienzo a sufrir las consecuencias. Antes solía estar sola casi todo el tiempo, pero recientemente ya no. Echo de menos a mi novio, a mi familia y a mis amigas. Qué jodido. Además ando bien paranoica por los carteristas y los neonazis. Anoche huí de un neonazi que me vio, se dio media vuelta para seguirme y me siguió por tres calles, hasta que pues na... llegué a una calle concurrida y me paré frente a un bar de tapas, para esperar a que siguiera caminando, y luego caminé un poco tras él para comprobar que se había ido. No es guay. (es como lo español para "padre" o "chido").


Además, los únicos que me hablan en la vida son los que me atienden en las tiendas o restaurantes, la señora de la pensión donde me he estao quedando y los hombres en las calles que me dicen cosas sucias. A veces lindas, pero a veces sucias. Al principio te levanta mucho el autoestima, pero después de un rato, pues na... que deja de ser agradable.


Las clases de flamenco fueron divertidas. La maestra está como medio loquita y grita y se cabrea, y para todo dice "QUE NO! COÑÑÑO!!!!", jajajajajajajajajajjaja, me da risa. Eso sí estuvo guay.


Y el cuarto donde me estoy quedando es pequeño, tiene ducha y lavabo, pero no tiene baño. Tengo que salir de mi cuarto para ir a éste. Eso tampoco es guay.
Esta noche saldré con la prima de mi novio que, para mu fortuna, vive aquí. Por lo menos he de platicar con alguien. Eso sí es guay. Lo no guay es que de verdad lo extraño mucho :(


Os mando muchos saludos desde las tierras de donde seguramente algunos de vuestros antepasados provienen. Iré a disfrutar de un bocadillo en un bar al que me dijo mi novio que fuera... si lo encuentro. Si no lo encuentro no se lo digan, porque seguro me regaña por gilipollas.


Y aquí este símbolo: # , al que nosotros llamamos "gato", es conocido como "almohadilla". Qué guay.


Ah, y pues na... que este es el post #100!!!!!!!! (Fanfarrias, gritos, aplausos).

martes, 17 de julio de 2007

How are things on the west coast?

He aquí otra lista de intermitencias, ya que no me siento muy coherente; en este caso, las intermitencias serán numerológicas:

1. Estoy bien. Creo que superé la crisis de ayer de manera bastante... mmm... violenta, pero en general estoy bien. Hoy no lloré y sólo me sentí triste en dos momentos del día. El resto fue un día normal. Creo que entiendo sus razones, y son bastante aceptables. Hay personas que han apostado tantas veces su corazón que sienten que no les queda mucho qué apostar, y eso es válido. Y también hay personas a quienes no se les da la intensidad. Nimodos.
- Tiempo de conocerlo: (hoy cumplo) 4 meses
- Meses que duramos: (más o menos) 2
- Aproximado total de dinero que gasté: $950
- Aproximado total de dinero que gastó: $1,800
- Películas vistas: 4
- Conciertos: 1
- Playeras nuevas: 1
- Mensajes del celular muy importantes como para borrarlos: 8
- Lágrimas: 2.5 litros
- Tiempo aprox. de espera en promedio para que me contestara un mensaje: 12 minutos
- Amistades de años que perdí por él: 1
- Semanas felices: (más o menos) 4
- Felicidad total por su culpa: Harta
- Noches sin dormir: 6
- Total de posts con el tag "rockstar": (contando éste) 24
Conclusión: Fue bonito, muy bonito. What a shame. Y sigo pensando que me va a extrañar...

2. Hoy POR FIN (y vean la fecha) logré tramitar la visa a España. ¡Hasta hoy! No me la creía. Me la entregan en un mes.
- Total de horas de ida y vuelta hasta polanco: 8
- Total gastado en taxis: $600
- Total gastado en metro: $4
- Total gastado en la mordida al poli por estacionarme en lugar prohibido aunque no decía en ningún lugar que fuera prohibido: $200
- Total de páginas leídas en las largas esperas dentro de la embajada: 143 1/2
- Rutas que aprendí para llegar a la embajada de España: 3
- Viejitos regañones que me dieron risa: 2
Conclusión: Odio la burocracia, y más la internacional.

3. Hoy también me compré OUR LOVE TO ADMIRE (!!!). Amo Interpol, son lo mejor de los mejores, y moría por escucharlo ya. Tienen el efecto de permitirte perderte totalmente en la música, en el ritmo hipnótico, en la voz... aunque por lo poquito que he alcanzado a escuchar, sí le falta muchísmo el sonido del bajo. Ya les contaré qué me pareció.
- Total gastado: $132
- Peleas a puño limpio entre dos extraños presenciadas en vivo y a todo color (¡y a sólo unos centímetros!) en el interior de la tienda de discos: 1
- Número de participantes en la pelea: 2
- Edad promedio de los contendientes: 45 años (era un señor como de 60 y un tipo de 30)
- Número de chismosos que entró del centro comercial nomás a ver qué pasaba con el pleito: (aprox.) 17
- Número de amenazas de muerte entre los combatientes: 2
- Número de amenazas de levantamiento de actas: 1
- Número de agentes de seguridad que intervinieron para poner paz: 5
- Número de heridos: 1
- Número de famosos que pasaron por ahí: 1
Conclusión: Fue la pura sabrosura.

4. El día en general:
- Número de primos llevados a la Clínica 32 del ISSSTE: 1
- Número de horas que esperamos al doctor: 1
- Libros nuevos: 1
- Discos nuevos: 1
- Número de veces que casi choco: 2
- Famosos que vi: 1 (Eduardo Santamarina... qué alto es)
- Número de horas que pasé en el coche: 4
- Total de horas en el día en las que no llovió: 0.5
- Calorías que consumí: (uta... como) 8000 (o algo así)
Conclusión: Fue un día nice.

5. Para comprar "Our love to admire" tuve que posponer la compra del nuevo disco de Velvet Revolver con todo y que los amo con mi almísima enterita (tengo que dejar pasar un tiempo para no mover fibras sensibles... la primera y última vez que lo oí fue en su coche). Esta es la canción del día... porque he won't be coming back too soon... y he has no right to keep me waiting here:

You got no right, de Velvet Revolver

I fell through the ice
She won't be coming back too soon
It never wins to lie
She said you'll never have no rights
I've took it farther on the outside
I've took it nearly to the brink
And if you've seen me on the outside
You would have barely seen me breathe
Funny right here I find myself
Inside a paper cup
Without a warning or a reason it's a treason
With no answer
You got no right
To keep me waiting here
You got no right
To keep the pain in here
That holds the crown
And if I fall apart on the outside
(You really don't believe me)
And if I take it to the brink
And if I fall apart on the outside
(You really don't believe me!)
You would have barely seen me breathe
And if I meet you out tonight
Will you be loving me forever?
It's always over after the night!
It's always colder after the night
I broke through the ice
She won't be coming back again
It's been a year and a night


Safe dreams!

lunes, 2 de julio de 2007

Latin Heartbreak Hotel

Entre los cuetes (refiriéndome a fuegos artificiales) del barrio vecino y los estruendosos rayos de la tormenta que está comenzando, apenas puedo pensar. Ahora no se que pienso, pero debo de buscar pensar en algo antes de que se vaya la luz.

Creo que ya me había tardado mucho en reseñar un libro. Me gusta leer, puedo presumir de eso, y de tener una opinión de muchos muchos autores. Puedo decir con certeza, por ejemplo, que NO ME GUSTA García Márquez, o que Carlos Fuentes era chido pero que su cordura salió volando por la ventana en los últimos libros.

No me gusta leer los libros que están de moda; jamás he leído El Código Da Vinci ni nada así, pero como buena chica que siempre cita a sus amigas en las revistas de Sanborn's, encuentro libros bastante interesantes en lo que las espero. La última compra que hice así fue "El albergue de las mujeres tristes", de Marcela Serrano, una escritora chilena que ha ganado varios premios. Ya me lo había mencionado un amigo, así que no dudé en adquirirlo y leerlo.

El rollo es más o menos así:

Una tipa bien chingona ya entrada en años decide hacer de una propiedad que su padre le heredó, en una islita de Chile, un albergue, sí, para mujeres tristes. Iban mujeres de todas las edades, estratos sociales y circunstancias a curar su tristeza, principalmente debida a líos relacionados con sus parejas, por medio de charlas, actividades y tranquilidad.

Ahí va a caer Floreana, una historiadora joven y atormentada por su espantosa soledad y por la reciente muerte de su hermana. Conoce personas muy interesantes, escucha historias, recuerda y se familiariza con situaciones cotidianas que la llevan a un viaje interno, que culmina claro en la auto renovación. Suena muy a cliché, pero la historia es sorprendente.

El libro me pegó bien cabrón, porque lo leí entre enero y febrero, tiempo en el que yo vivía una situación muy parecida al lado no luctuoso del sufrimiento de Floreana; esta parte fue bien fuerte para mi tan vulnerable estado:

Dulce (hermana de Floreana) buscaba su perfume en aquél desorden femenino, aprovechaba sus piernas largas para darles un toque con las sandalias nuevas y una minifalda escandalosa, y esperaba a que Isabella (otra hermana) desocupara la crema para empezar ella la tarea, sensualmente, por los brazos, el vientre... Floreana miraba su propio color avellana, y se preguntaba para qué le servía si no tenía a quién ofrecerlo. El rito veraniego del viernes por la tarde sólo le recordaba lo inútil de su cuerpo; la belleza que el sol le agregaba como un regalo, enteramente desechada.

Tómala... Me deprimió mucho esto, para ser sincera, porque yo estaba en esa situación. No es que ya haya salido, creo que sigo igual, pero ya no me pega tanto... creo. El caso es que en una de sus páginas, Floreana explica que ha elegido la castidad para poder protegerse: "Siente su cuerpo como un estuche cerrado que no debe abrirse, para se desparramen las joyas guardadas ahí". Justo por lo mismo que yo pasaba desde noviembre. Me di cuenta, mientras leía, que no soy la única. Las mujeres que no tenemos suerte en este aspecto solemos pensar de esta manera en algún momento de nuestras vidas en dejar ya esa parte, porque nos permitirá tener un poco de control. Así, quien prescinde, quien no necesita algo, tiene el contro sobre ésto (en algunos casos)... me gustaría saber si los hombres también llegan a pensar así.

No se si este libro les vaya a gustar a los hombres machos masculinos que lo lean (porque, por lo que veo, no tengo una sola lectora mujer, jajaja), porque tiene cosas muy sentimentales, pero no rosas, sino fuertes, pesadas. No es un libro pesimista, sino que te lleva por el mundo de las mujeres de ahora, donde se ha perdido esa clara diferencia entre los roles masculino y femenino, donde está en chino encontrar cosas como la caballerosidad o el deseo de la mujer de dedicarse a su marido, donde las riendas de la conquista ya no son del hombre, y de cómo muchas que no participamos en este cambio nos sentimos perdidas en el espacio, confundidas porque no sabemos cómo actuar con respecto a los hombres y las relaciones afectivas, y tratando de aferrarnos con uñas y dientes a la vida laboral y al primer patán que se nos pone enfrente porque no encontramos ya hombres dispuestos a luchar por nosotras... y no pedimos que maten gente o escalen castillos, simplemente que nos llamen, que nos busquen, que quieran estar con nosotras, que se interesen... por lo menos eso pido yo.

Trata de manera muy sútil la evolución en el pensamiento y depresión de Floreana, y el final es incierto pero esperanzador. El protagonista masculino es casi tan desesperante como los hombres en mi vida (y en la de mis amigas), y ahí se explicaba por qué actuaba de ese modo. Me ayudó a entender varias cosas.

No es un libro excelso, pero sí es interesante y no se si recomendárselos porque no se si les vaya a gustar, pero es de lectura fácil, y sobretodo, ayudará a los hombres a comprender un poco a las mujeres... si no a todas, por lo menos a mí; sentí que me retrataron en el personaje principal. Si por accidente, error, recomendación, churro o lo que sea una mujer llega a caer en mi blog, les archi recomiendo este libro, y a esta escritora en general, es muy buena para describir cosas que no se pueden nombrar.

Miren, la foto de la portada está bien padrísima:



Safe dreams!

lunes, 4 de junio de 2007

The answer lies...

Esta tan calurosa noche (como me gustan) amerita escuchar una de mis canciones favoritas una y otra vez hasta vomitarla. Ya tiene como 68 reproducciones en el iTunes. Y hoy la recordé porque he estado meditando sobre "lo que es" y lo que "debería de ser".

A mi rockstar le dije el sábado: "deberías quererme más"; lo dije bajo la total influencia del alcohol, pero fue algo muy cierto. Fue una peda muy sabia la mía del sábado (jajaja), lástima que ya no me acuerde de casi nada. Sin embargo de eso sí, porque se que me salió del corazón; no me cabe en la cabeza por qué me quiere tan poco y por qué yo lo quiero tanto. O él me debiera querer más, o yo menos, o ambas dos opciones... jajaja nunca sabremos quién debería hacer qué.

Hoy alguien me dijo que "el amor no debería de ser difícil", o al menos no para mí. Eso me dijo, pero bueno, no sé. Eso es lo que "debería" de ser. Pero está "lo que es" y "lo que siempre ha sido". Y para mí el amor siempre ha sido difícil. Siempre. Tan difícil que nunca jamás de los jamases lo he logrado.

En conclusión, al amor le vale pito lo que debería de ser. (Jajaja, me vi bien princesa)

Así que antes de que lloren, ahí les va un rolononón. La letra es incoherente a primera vista, pero reflexiónenla, sí está chida... además, con tantas sustancias tóxicas saturando el torrente sanguíneo de estos cuates, supongo que hasta el coro tenía bastante sentido.

Anyway, está poca madre, la amo (voy a hacer una alcancía y meterle un peso cada que diga que amo algo, jajaja, seguro en un mes me compro un coche con ese dinero... soy tan emocionada por lo que sea, es divertido, deberían intentarlo). Y me raya que empiece con "And if..."


What is and what should never be, de Led Zeppelin

And if I say to you tomorrow
Take my hand, child, come with me
It's to a castle I will take you
Where what's to be they say will be
Catch the wind, see us spin,
Sail away, leave today,
Way up high in the sky
Hey no, but the wind won't blow,
You really shouldn't go,
It only goes to show
That you will be mine
By takin' our time
Uuuuuuuu oh oh
And if you say to me tomorrow
Oh what fun it all would be
Then what's to stop us, pretty baby?
But, what is and what should never be?
Catch the wind...
So if you wake up with the sunrise
And all your dreams are still as new
And happiness is what you need so bad
Girl, the answer lies with you! (amo este gritito)
Catch the wind...
Oh well the wind wont blow
And you really shouldn't go
And it only goes to show uo uo oh!
Catch the wind, they're gonna see us spin
We're gonna sail, leave today
doo doo doo, bop bop a do-oh,
My my my my my my yeah
Everybody I know seems to know me well
But they're never gonna know 'cause I move like hell!
Baby baby baby baby baby, oh no
Baby baby baaaabe...

lunes, 14 de mayo de 2007

DLT vs. Love, Episode II: The geisha wars

Una de las canciones más bonitas del mundo entero es Un bel di vedremo, perteneciente a la ópera "Madame Butterfly" de Giacomo Puccini. Me pega cabronsísimo. Toda la historia en sí, pero la canción es el condensado de la capacidad venilacerante que tiene el fuckin' amor.

"Madame Butterfly" trata de un marine gringo conocido como Pinkerton, el cual llega a Nagasaki a fines del siglo XIX y conoce ahí a Cio-Cio San (a.k.a. Butterfly), una geisha quinceañera, y el muy raboverde se casa con ella.

El baboso la deja embarazada y se larga a la burger(land) con la promesa de regresar. Ella tiene al bebé y lo cría sola, esperando al hombrecito por nada menos que tres años, durante los cuales sus familiares y conocidos le decían "ya no mames, pinche Butterfly, no va a regresar el wey, no seas mensa" y ella les contestaba:


Un bel di vedremo levarsi un fil di fumo sull'estremo confin del mare. E poi la nave appare, e poi la nave bianca entra nel porto, romba il suo saluto. Vedi? E venuto! Io non gli scendo incontro. Io no. Mi metto là sul coglio de colle e aspetto, aspetto gran tempo e non mi pesa la lunga attesa. E uscito dalla folla cittadina un uomo, un piccol punto s'avvia per la collina. Chi sarà? Chi sarà? E come sará guinto. Che dirà? Che dirà? Chiamera Butterfly dalla lontana?... Io senza far risposta me ne starò nacosta, un po' per celia, e un po per non morire al primo incontro. Ed egli alquanto in pena, chiamerà, chiamerà: "Piccina-mogluettina, olenzzo di verbena"... Il nomi che mi dava al suo venire. Tutto questo avverá, te lo prometto. Tienti la tua paura, io con sicura fede lo aspetto.

Desgarrador... ok, se que no todos hablan italiano como yo (quisiera en algún momento de mi vida) así que aquí va la traducción:


Un bello día veremos
elevarse un hilo de humo
en el extremo
confín del mar.
Y la nave aparece
y es blanca
Entra en el puerto, retumba su saludo.
¿¿¿Ven??? ¡¡¡Ha venido!!! (you suckers!)
Yo no voy a buscarlo, yo no.
Me quedo ahí, en lo alto de la colina
Y espero
Espero gran tiempo, y no me pesa
la larga espera. (pues no, ya te aventaste 3 años reina)
Y salido entre la multitud citadina
un hombre, un puntito
va subiendo por la colina.
¿Quién será? ¿Quién será?
Y cuando llegué aquí...
¿Qué dirá? ¿Qué dirá?
¿Llamará "Butterfly" desde lejos?
Y yo sin responderle
estaré escondida.
Un poco por bromear...
Y un poco...
¡¡¡por no morirme al primer encuentro!!! (mátenme)
Y él, un poco ansioso
llamará, llamará
"pequeñita, mi esposita
perfume de verbena"...
los nombres con los que solía llamarme (mi vida...)
Todo esto pasará, lo prometo
guarda tus temores,
que yo con fe lo espero.


Apostaba la vida a que él volvería por ella, y fantasaeaba con el momento de su encuentro... hasta tenía pensado cómo protegerse del shock emocional que le iba a causar verlo de nuevo. El sucker volvió, en efecto, pero no por ella, sino para llevarse al escuincle que procreó de regreso a EUA. Cabe señalar que el muy son a bitch llevó con él a su nueva esposa "legítima", una gringa con nombre gringo (Kate), seguramente para que lo protegiera de los posibles ataques sexuales que el pobre pudiera sufrir a manos de su esposa ilegítima -cuando uno se reconoce vulnerable tiene que tomar medidas precautorias, que bueno que proteja su intimidad-.


En el folklore mexicano, a la chica que le ocurrió algo parecido se le ocurrió matar a sus retoños y dedicó su alma en pena a lloriquear todas las noches por las calles de Guanajuato. Butterfly le entregó al escuincle a Don Imbécil para que le diera una "vida mejor" en América, y se hizo el honorable hara-kiri. No me imagino el tamaño del dolor que te haga preferir estar muerta y, de hecho, matarte -porque mis patas que se suicidó por "el honol", fue el dolor-. El afable Pinkerton regresó con su nueva y feliz familia a América y ni flores le llevó a la pobre Butterfly. Que desfachatez del cabrón.


Algunos datos: Un bel di vedremo sale en el episodio de Los Simpsons del Festival de Cine en Springfield, como música de fondo para la película de Barney Gumble. A principios del siglo XX, cuando se estrenó (seguramente ante un público de sordos o de un club de optimismo o de odiadores oficiales de las geishas), tuvo una pésima aceptación y fue destrozada por la crítica. Era la canción preferida de María Callas, la que más le gustaba cantar. También era la favorita de Gabriela Mistral, y dicen que era la canción que Alfonsina Storni escuchaba antes de emprender su viaje al mar (de suicidarse). No la culpo, la canción es hermosamente dolorosa... la parte en la que grita -porque grita- "per non morire al primo incontro"... hasta a mí me dan ganas de hacer lo mismo que Cio-Cio San... pero a la Alfonsina mode, es más poético.

Y lo del "il nomi che mi dava al suo venire"...

Pobre.

*La que está de frente en la foto es mi talentosa amiga Alicia Paola Sánchez Martínez, interpretando a Butterfly. Gracias a que una vez la escuché cantando Un bel di vedremo nació mi interés por ésta obra, y por la ópera en general.