miércoles, 26 de noviembre de 2008

Curiosidades españolas

Hola hola a todos!!! Han sido días difíciles, pero ya todo está mejor. Ahora con la nostalgia del año que se comienza a ir, me acuerdo que justo hace un año me encontraba en un viaje trasatlántico... y pues les comparto algunas curiosidades que me encontré por allá.


Ok, se que nadie va a entender mi chiste del agua de Mondariz, pero who cares, es mi blog






Hey, señor viajero! Si tiene usted mucho calor y el agua fría no le es suficiente, pruebe el AGUA FRÍA MUY FRÍA (espero que alcancen a leer el letrero... como verán me urge una cámara nueva)






En México también somos más exigentes con las botargas... si no me creen miren esto... se le puede ver hasta la cara al pobre sujeto, jajajaja... un poco más abajo y pondríamos fin al eterno dilema de si el que está adentro de la botarga sonríe cuando le toman la foto (la razón por la que parezco un ente diabólico en vez de una simple turista es la resolución de mi cámara... de veras!)






Un gatito en la Alhambra... miren que lindo :)




Hey, señor habitante de esta ciudad o viajero... ¿no sabe a dónde ir? ¿cansado de tantos letreros hacia la derecha uq elo aturden? ¡No importa! Si gira a la derecha irá a TODAS DIRECCIONES! ¡A TODAS! He dicho T-O-D-A-S. Si quiere ir a un lugar que quede a la izquierda en vez de a la derecha, no importa, vaya a la derecha y después de darle la vuelta al mundo, llegará. (Ok por si la resolución tampoco coopera, el letrero de la izquierda hasta arriba dice TODAS DIRECCIONES)



También me encontré una versión alternativa de EuroDisney




Para los ratos de soledad... Chochonagger!!! Jajajajajajajajajaja qué asco...




Los españoles tienen resultados garantizados... de que la gozas, la gozas (por si no se entiende, dice: Que Rica HORCHATA)






La siguiente foto no tienen nada de curioso y menos de español... pero miren qué bonitas! Son la plaza Jama el Fna de Marrakech y una mezquita




Ahora sí... de todo lo que ha pasado sólo puedo concluir: I'm still alive, and life is good.


¡Que venga el maldito Motorockr de nuevo! Bueno, ya me voy porque tengo examen final en media hora. Besitos.

martes, 4 de noviembre de 2008

Las intermitencias de la muerte

No me ha ido que digamos "bien". El jueves pasado choqué. El problema no fue que choqué, ya que mi choque no fue fuerte; el problema fue que dos segundos después de que choqué, me chocaron por detrás, y tómala, quédate sin coche como tres semanas y con un esgunice de segundo grado en el esternocleidomastoideo (así se llama), o en otras palabras, el lado izquierdo de mi cuello.

Para acabarla me quedé sin trabajo. Ahora soy una vaga sin mucho qué hacer más que quejarme de que me duele el cuello, traumarme por el damned collarín e intentar conseguir trabajo de nuevo. Necesito dinero.

Pero bueno, dentro de la agenda tan apretada que deja mi vagancia, me di el tiempo de participar en la ofrenda de muertos de mi casa.

A Armando le pusimos algunas de las cosas que le gustaba comer hasta hace un par de semanas: salchichas hervidas, jamón endiablado, mejillones, abulón, papas con limón, arroz con limón (es más, cualquier cosa con limón) y su cerveza Pacífico. Todo estuvo ahí el 2 de noviembre. El 3, mis hermanos y yo nos comimos todo poquito a poquito. Qué rico. A mi primo y a mi abuelo (quienes compartieron ofrenda) les gustaban las buenas cosas... qué lindo sería que de veras los muertos bajaran (o subieran o yo qué se) aunque sea un vez al año a degustar lo que sus parientes les prepararon con tanta devoción, casi olvidando que los muertos, por muy jóvenes o recientes que sean, ya no están, y aún si estuvieran, ya no pueden sentir. El cuerpo de Armando ya es cenizas, al igual que desde hace diez años lo es el di mi abuelo, Armando también. Las cenizas no sienten.

¿A dónde van los muertos? No puede ser que desaparezcan así como así, que dejen de existir por completo. Que un día existan y al otro no. No son enchiladas, son personas. Personas que pensaban, que reían, que tenían planes, que tenían futuro. Chale, yo me niego a pensar que mi primo se acabó para siempre. Tiene que haber un más allá, un lugar en el que su existencia, de alguna forma, continúe. No puedo dejar de pensar en él. ¿Habrá presentido algo? ¿Cómo pasó la noche del 16 de octubre? ¿Estaría inquieto sin saber por qué? ¿Durmió bien? ¿Tenía planes con sus amigos para ese fin de semana? ¿Quedó de hablarle a alguien y se dijo "le hablo llegando a La Paz"? ¿Se quedó con ganas de decirle algo a alguien? Las muertes repentinas siempre serán más inquietantes. Armando murió de un momento a otro, haciendo algo que para él era rutina. Supongo que no se lo imaginó. De verdad espero que esté en un lugar mejor.

Sin embargo, entre todo el desmadre que traigo en la cabeza, le encontré una utilidad práctica a la religión: los rezos, misas y rosarios para los muertos son rituales catárticos. Entre más rezo por mi primo, más voy a misas, etc., más tranquila me siento. Siento que estoy haciendo algo, que para algo sirvo, que puedo ayudarlo aunque ya esté muerto. Tal vez esa sea su función, tal vez de ahí surgió la religión: de las personas vivas que se negaban a que ahí terminaran para siempre sus seres queridos y de su frustración al no poder hacer nada al respecto. Vas quemando la impotencia rosario a rosario, vas aliviándote sabiendo que ayudaste a que su alma descanse en paz. Acabando los nueve días, esperar 31 más para la misa de los cuarenta días, y luego al año... y luego, cada dos de noviembre, poner sobre la mesa lo que más les gustaba comer para que nunca se nos olvide que una vez él estuvo entre nosotros, que era como yo o como tú, que le gustaba tal o cual cerveza o tales papas, y que para allá, para donde está él, vamos todos.