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miércoles, 17 de marzo de 2010

Franz

Tiene un par de meses que acabé de leer "Los Amorosos: Cartas a Chepita", un compendio de las cartas que mi poeta favorito, ese hermoso hombre que me mantendrá eternamente suspirando, Jaime Sabines, escribía para Chepita, su entonces novia y luego esposa, durante diversas separaciones que tuvieron durante su noviazgo. Leyendo el libro y conociendo de principio a fin la obra de Jaime Sabines, se vuelve muy difícil no envidiar (envidia de la mala, claro) a Chepita. A todas las Chepitas del mundo que han tenido la suerte de ser amadas así, de escuchar esas cosas, de ser elevadas a rango de Diosas y luego desterradas entre directas y albures a los terrenos mortales, una y otra vez. Qué dicha. ¿Qué tiene una que hacer para lograrlo, qué hacen las Chepitas para que un poeta de ese tamaño las ame con esa inmensidad?

Bueno, pues les contaré que hace exactamente un año (sí, 17 de marzo de 2009, lo recuerdo perfecto) tuve un sueño. De esos sueños vívidos que hacía mucho no me pasaban.

En dicho sueño, despertaba yo acostada en una cama con un ligero frío en el ambiente, arropada en cobijas de lana. A mi lado derecho, un ventanal cubierto pobremente con una cortina dejaba entrar los rayos de luz. Uno de esos rayos iluminaba la cara de él. Es de esos sueños donde ya sabes todo, donde tienes la consciencia de qué está pasando. Yo era yo, en esta época pues. No una vida pasada, no otra persona, sino que yo era Karla, yo misma. Mis manos morenas acariciaban su blanca piel con dolor. El dolor de la despedida, de que nunca lo volvería a ver. Él era checo, estábamos en Praga y era mi última mañana ahí, el día de regresar a México, el día del adiós.

Rubio, eslavo, delgado... no, no era mi tipo. Pero era un poeta, y era mi amante. Me amaba, me escribía, me cantaba, acariciaba mi piel con los pétalos de sus palabras, arrancaba las espinas de sus expresiones antes de dármelas, siempre con cuidado de no lastimarme... me cuidaba, me adoraba... comparaba mi cabello con la seda y con lo oscuro del océano en la noche, mi piel con el color de la tierra, mis ojos con las estrellas... amor de poeta. Él era también un corazón. Y tenía un corazón como el mío.

Él despertaba... y apenas alcancé a ver un par de lágrimas rodar de sus ojos azules, cuando desperté yo en serio, con un profundo pesar, tristísima, llorando. Busqué en mi cama y estaba sola. No existía tal mundo onírico, no estaba en Praga, y mi amante, mi poeta, mi corazón se había desvanecido entre mis sábanas. La separación ocurrió más rápido de lo que en el sueño creí que lo haría. Se fue. O me fui yo. No sé.

Lo bauticé como Franz. ¿Por qué? Porque uno de mis libros favoritos, La insoportable levedad del ser, que ocurre en la entonces Checoslovaquia, en la región de Bohemia, tiene a dos personajes masculinos: Tomasz y Franz. ¿Por qué escogí a Franz en vez de a Tomasz? Porque Tomasz era infiel y Franz era devoto. Así de simple.

Mi sueño me recordó que en la prepa busqué irme de intercambio a la República Checa. No lo logré, pero decidí volver a intentarlo, y esa búsqueda fue más o menos fue el primer paso que me llevó hasta Chicago

No volví a soñar con él. Francamente no sé si exista o si mi cabeza lo inventó para ayudarme a pasar por ratos emocionalmente difíciles. Ni lo busqué ni lo encontré en Chicago; no logré que la París de Estados Unidos se convirtiera en la París de Europa del Este. Pero estoy tranquila, y vivo con la felicidad y convicción de que en algún universo o dimensión paralela fui una Chepita, fui amada por un poeta.

También me gusta pensar que la mañana de hace un año, un joven checo despertó buscando desesperadamente entre sus brazos a aquella obscura musa de la que nunca volvió a saber.


domingo, 28 de febrero de 2010

Baby, where I come from

Vaya a donde vaya sólo compruebo que la mía es la ciudad más bonita del mundo.





Te amo, México!

martes, 29 de septiembre de 2009

Hot air for a cool breeze

Ok... ok, daré el paso difícil. Sí, han pasado como cuatro meses desde mi último post... lo siento. Verán, mi vida ha sido rara y mareante, y en estos cuatro meses han pasado muchas cosas. En primera, estuve en una obra de teatro que me cambió la vida, amo el teatro musical y por un momento quise dejar todo en la vida para ir a perseguir ese sueño... luego recuperé la consciencia al ganarme una beca para estudiar la maestrá en Chicago. Cuando rockstar supo que me iba enloqueció, pero luego se dio cuenta que enloquecer no lo iba a llevar a ningún lado, así que comenzó a intentar (por fin) hacer las cosas bien. Lo intentó tan bien que regresé con él. No fue así de simple, pero pues así está la cosa. Lo que sí es seguro, por lo menos para mí, es que ya no es lo mismo.



Lo de Chicago nunca fue seguro, ya que tras conseguir miles de documentos para la visa aún existía la posiblidad de que me la negaran. Traté de jugar un poco con el destino, es decir, pensaba "si me tengo que ir me iré, mande este documento a tiempo o no, así que no me voy a presionar". Y lo seguí al pie de la letra: para todo me tomé mi tiempo, mandaba las cosas tarde, no tenía mi boleto, no había buscado dónde vivir... nada. Otra chica iba a viajar conmigo, la beca era para dos personas. Ella envió todo a tiempo, todos los papeles, todos los escritos, todas las pruebas, comrpo su boleto, buscó casa... todo lo tenía listo. El día de la cita en la embajada para que nos dieran la visa, a ella se la negaron... a mí me dijeron que volviera a las 4 de la tarde por ella. Esa misma tarde compré mi boleto de avión, al día siguiente encontré un lugar dónde vivir y tres dos días después estaba aquí en Chicago. Por lo mismo, me ha sido difícil no creer en el destino, en que realmente debo estar aquí.



Chicago es una ciudad preciosa, la gente es sencillamente la más amable del mundo y se ha vuelto mi lugar favorito. Sin embargo la experiencia no ha sido fácil. Volveré a México dentro de un año, aunque pronto iré un fin de semana para la boda de una amiga. Y para ver a mi perrita... la extraño tanto.



Ah y entre las cosas que han cambiado, bueno, más bien se han fortalecido, he de contarles que ahora adoro profundamente a los animales, jajajaja... no sé, es algo que tenía de chiquita y que medio olvidé, pero ahora a vuelto, jajajaja.

Todo ha estado bien. Hay muchas nuevas personas y experiencias en mi vida, incluyendo mucho calor, mucho frío, mucho hip hop, mucha Oprah, vivir dos semana en un chiquero asqueroso, luego moverme a un departamento a orillas del precioso Lago Michigan (y el jueves me vuelvo a mudar, qué inestabilidad), semanas enteras de american lifestyle (creo que el american lifestyle consiste en estar ahogado en alcohol y no gastar dinero en ello) y un concierto de U2 bastante malón (ha de ser porque insistían en tocar canciones de su porquería de disco nuevo, y prescindieron de canciones como Pride...).



Y qué más... pues por el momento tengo que irme. Gracias a los que siguen aquí después de tanto tiempo, y a los nuevos bienvenidos.



Para continuar con la bonita tradición les comparto una canción que se coló en mi cabeza justo la noche en que llegué a Chicago (ah porque tenía compu nueva y mi iPod murió en el camino, así que estuve por un breve e insoportable periodo de tiempo, sin música), y como que le gustó andar por ahí, ya que llevo más de un mes y no la puedo sacar por completo... no es que quiera, ya que es una canción preciosa, pero me pone un poco nostálgica. Es de esas canciones que hubiera dado lo que fuera por haberla escrito yo... o por lo menos por escribir algo ligeramente igual de hermoso:



Wish you were here, de Pink Floyd


So, so you think you can tell
Heaven from hell?
Blue skies from pain?
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get to you trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange a walk on par
In the war for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here
We're just two lost souls swimming in a fish bowl
Year after year
Running over the same old ground
What have we found?
The same old fears
Wish you were here...



Una verdadera belleza... como mi vida en este momento.


miércoles, 26 de noviembre de 2008

Curiosidades españolas

Hola hola a todos!!! Han sido días difíciles, pero ya todo está mejor. Ahora con la nostalgia del año que se comienza a ir, me acuerdo que justo hace un año me encontraba en un viaje trasatlántico... y pues les comparto algunas curiosidades que me encontré por allá.


Ok, se que nadie va a entender mi chiste del agua de Mondariz, pero who cares, es mi blog






Hey, señor viajero! Si tiene usted mucho calor y el agua fría no le es suficiente, pruebe el AGUA FRÍA MUY FRÍA (espero que alcancen a leer el letrero... como verán me urge una cámara nueva)






En México también somos más exigentes con las botargas... si no me creen miren esto... se le puede ver hasta la cara al pobre sujeto, jajajaja... un poco más abajo y pondríamos fin al eterno dilema de si el que está adentro de la botarga sonríe cuando le toman la foto (la razón por la que parezco un ente diabólico en vez de una simple turista es la resolución de mi cámara... de veras!)






Un gatito en la Alhambra... miren que lindo :)




Hey, señor habitante de esta ciudad o viajero... ¿no sabe a dónde ir? ¿cansado de tantos letreros hacia la derecha uq elo aturden? ¡No importa! Si gira a la derecha irá a TODAS DIRECCIONES! ¡A TODAS! He dicho T-O-D-A-S. Si quiere ir a un lugar que quede a la izquierda en vez de a la derecha, no importa, vaya a la derecha y después de darle la vuelta al mundo, llegará. (Ok por si la resolución tampoco coopera, el letrero de la izquierda hasta arriba dice TODAS DIRECCIONES)



También me encontré una versión alternativa de EuroDisney




Para los ratos de soledad... Chochonagger!!! Jajajajajajajajajaja qué asco...




Los españoles tienen resultados garantizados... de que la gozas, la gozas (por si no se entiende, dice: Que Rica HORCHATA)






La siguiente foto no tienen nada de curioso y menos de español... pero miren qué bonitas! Son la plaza Jama el Fna de Marrakech y una mezquita




Ahora sí... de todo lo que ha pasado sólo puedo concluir: I'm still alive, and life is good.


¡Que venga el maldito Motorockr de nuevo! Bueno, ya me voy porque tengo examen final en media hora. Besitos.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Dirty Lil' Mermaid!

Como muchos sabrán, la película 'La Sirenita' de Disney que me hizo creerme sirena cuando tenía tres años, no tiene nada que ver con el cuento original, escrito por el danés más optimista de la historia (... not!), Hans Christian Andersen. Al parecer, el amigo Hans tenía muchos problemas con las mujeres, vivía de amor platónico en otro y la mayoría de las veces era rechazado terminantemente... tal vez, la razón era su increíblemente buen aspecto (... not!).



La historia de 'Den Lille Havfrue' ('La Sirenita' en Danés) trata de una sirenita (plebeya, no la hija más pequeña del rey del mar) que rescata a un náufrago y lo lleva a la orilla. El náufrago ya estaba comprometido con otra mujer y nisiquiera se percata de que una pequeña criatura mitológica lo rescató, pero ella se enamora perdidamente de él, por lo que va con la bruja del mar (que definitivamente no era una pulpa malévola que estaba tras el trono de su padre) y le pide que le de piernas. Como pago, le corta la lengua (no guarda su voz en un caracol para usarlo después), además de que a cada paso que daba, la sirenita tenía que soportar un dolor terrible, como filosos cuchillos clavándose en sus pies (como hemos sentido todas las mujeres en alguna boda en la que llevamos tacones altos y aún así nos la pasamos baile y baile... pobre sirenita).



Sin saber mucho de la deslenguada y extraña muchacha que se aparece ante él caminando como pollo espinado, el hombre se casa con su prometida. La sirenita se echa un clavado de nuevo para contarle (a señas) ese pequeño inconveniente a la bruja, la cual le dice que si quiere volver a ser sirena, tiene que matar a su amado, sacándole el corazón con una daga; de lo contrario, se convertiría en espuma de mar. La sirenita lleva la daga ante su lecho nupcial (suyo de él) pero no se atreve a matar a aquella bella criatura que yacía en los brazos de morfeo.



Entonces, se sumerge en una profunda depresión que termina por convertirla en espuma de mar (no es cierto... recuerden que esa fue la amenaza de la bruja y la cumplió). FIN.



Sin embargo, aún en estos días podemos ver a la sirenita despidiendo a los barcos en un pequeño puerto de Copenhaguen, segundos antes de volverse espuma, mirando nostálgicamente al horizonte y, muy seguramente, pensando 'ah pinches hombres'.





Me encanta :D



Me acordé de esta bella historia por esta nota que ví en un periódico (porque contrario a lo que la malcogidez los pueda llevar a pensar, sí los leo), y que dice que VARIOS EXPERTOS DEBATEN LOS FINALES FELICES DE LOS CUENTOS DE HADAS, Y UNO ASEGURA QUE NO SON FACTIBLES... no pues sí, seguro hace falta ser mega experto para darnos cuenta de eso y hacer todo un estudio para comprobarlo. Voy a hacer un estudio científico para demostrar que la historia de la sirenita tampoco es factible porque, hasta la fecha, no se puede transformar la materia en espuma de mar. Expertos malacopas.


viernes, 22 de agosto de 2008

Dirty Lil' Thing's Wolrd Tour, vol. 3

Ok, pues ya para finalizar esta agónica serie redactada entre expedientes, café, sentencias e impresoras, y aprovechando que mi jefa no está para vigilar qué hago con la compu y que puse el shuffle del iPod y que salió "Here it goes again" de Ok Go, que me pone de buenas, continuaré con la narración del viaje, no sin antes comentarles algo que aprendí allá sobre las distintas razas humanas que habitan el norte del mundo europeo.


Aunque para nosotros todos son güerotes y grandotes, la realidad es que son tres razas de distintas características: La escandinava o nórdica, la eslava y la fino-húngara. Los escandinavos son parecidos a la imagen que tenemos de los vikingos: de complexión media-robusta (claro que hay de todo), muy rubios (cabello amarillo y piel blanca blanca blanca, o bien pelirrojos) y, no se, como grandes en todo aspecto (supongo), de caras y cabezas más bien cuadradas y facciones entre sencillas y toscas pero en general armoniosas. Los fino-húngaros vienen de no se qué montañas, pero bajaron a nivel de la tierra y se asentaron en tres países: Finlandia, Hungría y Estonia. Hablan tres lenguas distintas, pero de la misma familia, y esa familia de lenguaje -también llamada fino-húngara- no tiene relación con NINGUNA otra lengua del mundo, por lo que es una de las más complicadas. Sus facciones son más alargadas, e incluso sus ojos llegan a ser rasgadones o almendrados y de colores muy bonitos. No son tan altos; además es común que no sean rubios rubios, sino como de un rubio más oscuro y piel no tan blanca casi transparente... pero rubios a fin de cuentas. Y por último, los eslavos, que son mucho muy altos y de complexión más delgada. Por lo general son rubios, pero entre más baja uno por Europa, más se encuentra eslavos de cabello y ojos totalmente negros (como por los Balcanes es muy común). Aparte en Polonia son como orejones y rositas... como el papa, jiji (el papa chido, no el de ahorita que ni es eslavo ni viene al caso). De lo que llevamos hasta ahorita, en Suecia son nórdicos, y en Riga y en Polonia son eslavos.


Helsinki
Estuvo padre. No se si más bien me dieron envidia por lo B I E N que viven los fineses. No había mucho qué ver... bueno, la ¡Iglesia del Roooock! (realmente se llamaba 'Rock Church', y consistía en una iglesia esculpida dentro de una piedra enorme... estaba bien chicles) y ya... pero lo interesante es el endemoniadamente alto nivel de vida que tienen por allá. Claro que se les va como la mitad del salario en impuestos, pero tienen médico, escuela, universidades y comida para niños menores de 12 años GRATIS. Aparte el salario promedio es de 30,000 pesos mexicanos ya descontándole los impuestos. Nos dijo la guía: "Aquí no hay muchos ladrones ya que no hace falta robar... el gobierno lo hace por tí". Por lo demás... mmm tienen muchos bosques... ah y Nokia es de Finlandia! ¿Ustedes sabían? Porque yo no. Ah, y casi todos los fineses sabían español... la mayoría domina de entre 5 y 6 idiomas. Ósom. Supongo que está de más señalar que son fino-húngaros y hablan finés.


San Petesburgo
El sueño de mi vida era conocer Rusia. Al principio la ciudad no me hiper impresionó. Sí sí, muy bonito, bye. Además, ya sabrán, los rusos no tienen mucha fama de ser lo más amable del mundo. Pero una vez que te vas a dentrando en la ciudad, en los palacios, en los jardines, en los monumentos, en los ríos, los puentes, los colores... te das cuenta de que la ciudad, en efecto, es un sueño. Un sueño que alguna persona muy imaginativa y con tendencias comunistas te está narrando al oído (porque sí que contrasta muchísimo, de una bnqueta a otra, la San Petesburgo imperial con la socialista). En fin, me gustó mucho. Por supuesto, fui a los palacios de Invierno (en el Hermitage) y Verano (el de Catalina, en Pushkin), y concluí que los palacios rusos son los más lujosos que he visto en mi vida (en esta) y eso que conozco palacios franceses, españoles, alemanes y árabes. Es casi demasiado.. sería demasiado si no todo fueran reconstrucciones de los verdaderos palacios, hechos cachitos por la invasión alemana. El buen Hitler dejó recuerditos de sus viajes por toda Europa.
Los rusos son eslavos.


Tallin
Cuando llegué a Tallin dije "¿eso qué?", pero entre más la conocía, más me empezó a gustar. Es una ciudad completamente medieval, con torres y edificaciones que datan de siglos tan remotos como el VIII. Hermosísima. Se queda en mi top 3 (Gdansk, Tallin y San Petesburgo). Lo que se me hizo muy chistoso fue el carácter de los estonianos. Nos contaba la guía de turistas que son híper mega secos, individualistas y poco sociables. Se puede ver eso hasta en las casas, las bardas son muy altas para no tener contacto con los vecinos y las ventanas y todo está cerrado para no tener contacto con el exterior. La guía nos dijo que si le sonríes a alguien en la calle o si saludas a alguien que no conoces, creerán que estás borracho. Pero lo más impresionante es que cuando una mujer va a tener un hijo, le dan 18 MESES (DIECIOCHO) DE LICENCIA CON GOCE DE SUELDO!!! Si en México hicieran eso, seríamos más mexicanos que chinos.
En Estonia son fino-húngaros.


Copenhaguen
Caminé mucho bajo el sol a como 33 grados centígrados y vi tres cosas interesantes. La primera fue La Sirenita (Den Lille Havfrue), a la que prometo dedicarle un post. La segunda fue que el palacio de la reina Margarita está todo lleno de corazoncitos, e incluso las monedas... soy fan, si yo fuera reina haría que todo el palacio tuviera corazones, mariposas y en colores rosa y morado. La tercera fue Ny Havn, o New Haven... es un puerto bien chidísimo y bien cotorro, con casitas de colores y un buen de barquitos donde se supone que, en una de las casas de colores, vivió Hans Christian Andersen. Ah y también fui a un museo donde pude ver objetos de la prehistoria (por ejemplo, puntas de flechas, figuritas de hueso, de ámbar, entierros prehistóricos, cráneos de cro-magnones y neanderthales... orgasmeante) y de vikingos. Los daneses son nórdicos.


Oslo
Hay dos cosas bien chidas de Oslo. La primera es el museo vikingo. Yo quiero ser vikinga y quiero serlo ya. Está AWESOME. Hay barcos y un buen de objetos personales, hasta cabello. Los cascos vikingos enormes, esos cabrones eran gigantes. Sus zapatos miden lo que mide mi pierna. Sublime. ¿Quieren saber por qué existen estos museos y cuentan con todas estas cosas? (si no quieren, no lean lo que sigue) Pues resulta que los vikingos enterraban a sus muertos en sus barcos. O sea, si una persona tenía un barco y se moría, la enterraban en él. Pero literal, o sea, abrían un hiper hoyo en la tierra y enterraban ahí al barco con el muerto y todos sus objetos personales, cosa que los países nórdicos descubrieron hasta principios del siglo veinte, cuando unas vacas que pastaban comenzaron a mascar un cuerno de vikingo... o algo así (el español de la guía era pésimo). La segunda cosa que me encantó es lo referente al mar y la naturaleza. Noruega tiene paisajes preciosos (como los que pinta Pedro Pérez Pereyra, pobre pintor portugués), impactantes, muy del estilo de lo que vemos en el Señor de los Anillos; pueblitos de pescadores encantadores (los pueblitos, no los pescadores), de hasta como 10 o 15 casas (pero eso sí, la gente de ahí habla mínimo 3 idiomas), y una cultura de respeto y admiración al mar muy impresionante. Toda su vida y raíces giran en torno al mar y la navegación. Me pareció fascinante.


Y con esto mis queridos educandos, concluyo las travesías de Cosita Sucia por Europa, espero que les haya servido de algo leer esto, por lo menos para saber que los barcos vikingos los sacaron de un hoyo en la tierra. Si no me creen, aquí está la foto:




Y aquí está el mismo barco (Oseberg) tal y como se exhibe hoy en día... pa que vean que sí se les da lo de la reconstrucción:




Y ya. Por supuesto que retomaré temas del viaje en un futuro, aprendí mucho y me di cuenta de muchas cosas de las que ni enterada.


Felíz y sucio fin de semana!!!

viernes, 15 de agosto de 2008

Dirty Lil' Thing's Wolrd Tour, vol. 2

Hijos míos, después de enviarles a todos un cordial saludo, tengo el honor de presentarles la segunda entrega de mis narraciones mundiales. En cuanto a ser más breve y quejarme menos... no les prometo intentarlo, pero les prometo que intentaré intentarlo, sí sí.

Nos quedamos en Londres
Tons estábamos en que nadie conocía a los Beatles y en que mi hotel estaba embrujado. Pero en general Londres me gustó. Soy bien fan de la arquitectura gótica, por lo que estaba como escuincla en juguetería en Westminster. El Big Ben es bellísmo, me lo imaginaba más simple. No me subí al London Eye porque la fila para hacerlo era de aproximadamente hora y media. Y el acento inglés me gusta mucho, se oye re chulo, pero tengo serias dificultades para comprenderlo cuando nomás lo oigo. Es decir, si estoy conversando con la persona y lo puedo ver de frente (y hasta leerle los labios) no tengo tanto problema. Pero si es un guía turístico en altavoz, o de lejos, o una persona tras un vidrio, pues bye, entiendo entre el 40 y el 60 por ciento de las cosas que dicen, sino es que menos. Aún así me la pasé bien. No encontramos Abbey Road, pero sí encontramos a mi papá y a mi tío en el cambio de guardia del palacio de Buckingham. Así, en un hecho insólito, mi mamá y mi papá juntos (es como si Shimón Peres y el líder de Hezbollah salieran juntos al cine, pa que me entiendan), con mi tío, mi tía y yo, fuimos al museo Británico. Y nadie se peleó con nadie... yo quería llorar. Pero bueno, después de mi éxtasis cuasi orgásmico producido por tener frente a mí la piedra Roseta, fuimos por las cosas de mi papá y mi tío a su hotel, luego en taxi (caríiiiiiiiiisimos... bueno, todo) fuimos a dejar a mi mamá y a mi tía a nuestro hotel embrujado y recogimos mis cosas, para dirigirnos, ya sólo mi papá, mi tío y yo, al aeropuerto de Heathrow.

Suecia
Llegué a Estocolmo una noche, como a las 11. Un taxista (carísimo) iraquí nos llevó a nuestro hotel. Desde que salí del aeropuerto, me di cuenta que el cielo era como más redondo; además, no estaba acostumbrada a ver tantas estrellas. O sea, me gustó mucho el cielo. El hotel estaba también bonito y grande (a diferencia de el armario embrujado que resultó ser el hotel inglés), por lo que dormí bastante bien y desayuné mucho. Según mi papá teníamos que estar en el barco a la una a más tardar, porque a las dos zarpaba. Entonces, como nos despertamos tarde, nos atragantamos el desayuno y corrimos al puerto en otro taxi (carísimo) conducido esta vez por un iraní, el cual se mostraba felíz de que alguien en Suecia -yo- supiera la diferencia entre los árabes y los iraníes, que no son árabes, son persas, así como los hechos de que los persas (iraníes) inventaron la poesía y la rosa. Llegamos al barco. "¡Somos los últimos!" dijo mi papá, al ver que ya casi no había nadie. Subieron nuestras maletas, nos registramos, etc. Abordamos el barco, estaba de huevos... Nunca me lo imaginé tan híper chido. Nuestro camarote era pequeño y sólo tenía dos camas... pero oh sorpresa, sobre cada cama había dos literas plegables, así que yo dormía en una de ellas. Acomodamos nuestra ropa y demás cosas... cuando entonces, me di cuenta que nos habían dejado unos periodiquitos sobre la cama. Al verlos, leí que decía que zarparíamos hasta mañana. Y en efecto, todas las fechas indicaban que hasta el día siguiente era cuando teníamos que estar a más tardar a la una. Así que bye, salimos a conocer Estocolmo... muy bonito, muy rubios todos, me gusta ABBA... pero pues la neta nomás no fue mi hit. En fin, como lo predijeron las escrituras, zarpamos al día siguiente.

En el mar la vida es más sabrosa
Sí que lo es. La mejor forma de viajar es en crucero. Puedes tragar delicioso y gratis 24/7, ir al gym, al spa, al casino, a la alberca, al jacuzzi, al vapor, a la biblioteca, a ver el mar, a chelear, a escuchar música, a bailar, a cantar, a comprar, al cine, al teatro, a un show... a lo que quieras prácticamente todo el día, nomás no puedes aburrirte aunque tengas muchas ganas. Y lo mejor de todo es que no tienes que estar haciendo y deshaciendo maletas ni moviéndote de hotel en hotel. El hotel se mueve contigo! Aparte la tripulación te atiende y sirve tan bien, tan amigables y tan de buena manera que uno llega a sentir que no lo merece. Me la pasé de balls.


Riga
Es la capital de Latvia, que no sé porqué en español se le dice Letonia si nada tiene que ver con su nombre origina... bueno, que empieza con L y termina con a. Lo que más cabe resaltar de Riga fue nuestra guía de turistas... no no no, que mujer tan hermosa. Me dejó impresionada (a mí y a todos los hombres que iban en el tour, por supuesto). Era como Milla Jovovich pero más bonita aún. Y bueno, Riga también estuvo linda, pero nada impresionante... más bien como que está descuidadona y de todos modos no tiene muchísimo que mostrar. Al final, las propinas que le dieron a la guía fueron de hasta 30 euros (nomás de propina! neta!), yo lo vi con estos ojos.

Gdynia/Gdansk
Siempre quise conocer Polonia y no me arrepentí. Llegamos a Gdynia, que es la pequeña y no muy interesante ciudad puerto por donde entraron los nazis a invadir Polonia en 1943. Ahí tomamos un taxi (no muy caro) que nos llevó a Gdansk en 40 minutos. Es definitivamente una de las ciudas más bonitas del mundo... y eso que fue una de las que más resintió la invasión alemana. Las casitas, la plaza, las sombrillas, los edificios (pequeños todos), las iglesias... todo parecía salido de un cuento de hadas, reconstruida de las cenizas de destrucción que dejó la guerra. Me fascinó esta ciudad.

Me despido de esta segunda entrega con un par de imágenes. La primera es de Gdansk actual y luego, de Gdansk en 1945... y esperen pronto la tercera y última reseña. Besitooos.