"If I can't fly, at least let me sing" es, digamos, una de mis pocas filosofías de vida. Pero hoy no puedo cantar porque no hay canción alguna. Está vacío, profundo. Puedo saltar a ese vació en mi interior y caeré, porque no puedo volar, porque no puedo cantar.
¿Qué es el sonido de mi voz en el vacío sin nadie que lo escuche? ¿Qué es ese vacío? ¿Qué me está pasando? ¿Por qué no estoy cantando?
"No hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada", es cierto. Si no sientes nada, pues hay vacío, y si está vació pues no hay canciones. Pero yo sí siento algo. Me siento sola. Sin embargo no me gusta la soledad, así que supongo que por eso no quiero cantarle.
¿Por qué no hay nadie igual que yo? ¿Por qué no hay nadie más que sea un hermoso y violento corazón humano, recién arrancado, rojo, sangriento, aún palpitante? Todo el mundo es otras partes. He conocido muchos cerebros, muchos hígados, muchas bocas y muchos penes caminando por la vida (estos últimos son los peores, salgan corriendo), entre otras partes. Pero ningún corazón, abierto como el mío, ahí a simple vista. Si lo encuentro, tal vez, y sólo tal vez, si logramos contener nuestra mutua intensidad, si logramos encontrar un equilibrio para hacer otras cosas aparte de querernos como sólo los corazones sabemos, si logramos respirar, tal vez podamos palpitar al unísono, y con la música que se haga, cantaremos juntos.


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