Mostrando las entradas con la etiqueta cool. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cool. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de marzo de 2010

Franz

Tiene un par de meses que acabé de leer "Los Amorosos: Cartas a Chepita", un compendio de las cartas que mi poeta favorito, ese hermoso hombre que me mantendrá eternamente suspirando, Jaime Sabines, escribía para Chepita, su entonces novia y luego esposa, durante diversas separaciones que tuvieron durante su noviazgo. Leyendo el libro y conociendo de principio a fin la obra de Jaime Sabines, se vuelve muy difícil no envidiar (envidia de la mala, claro) a Chepita. A todas las Chepitas del mundo que han tenido la suerte de ser amadas así, de escuchar esas cosas, de ser elevadas a rango de Diosas y luego desterradas entre directas y albures a los terrenos mortales, una y otra vez. Qué dicha. ¿Qué tiene una que hacer para lograrlo, qué hacen las Chepitas para que un poeta de ese tamaño las ame con esa inmensidad?

Bueno, pues les contaré que hace exactamente un año (sí, 17 de marzo de 2009, lo recuerdo perfecto) tuve un sueño. De esos sueños vívidos que hacía mucho no me pasaban.

En dicho sueño, despertaba yo acostada en una cama con un ligero frío en el ambiente, arropada en cobijas de lana. A mi lado derecho, un ventanal cubierto pobremente con una cortina dejaba entrar los rayos de luz. Uno de esos rayos iluminaba la cara de él. Es de esos sueños donde ya sabes todo, donde tienes la consciencia de qué está pasando. Yo era yo, en esta época pues. No una vida pasada, no otra persona, sino que yo era Karla, yo misma. Mis manos morenas acariciaban su blanca piel con dolor. El dolor de la despedida, de que nunca lo volvería a ver. Él era checo, estábamos en Praga y era mi última mañana ahí, el día de regresar a México, el día del adiós.

Rubio, eslavo, delgado... no, no era mi tipo. Pero era un poeta, y era mi amante. Me amaba, me escribía, me cantaba, acariciaba mi piel con los pétalos de sus palabras, arrancaba las espinas de sus expresiones antes de dármelas, siempre con cuidado de no lastimarme... me cuidaba, me adoraba... comparaba mi cabello con la seda y con lo oscuro del océano en la noche, mi piel con el color de la tierra, mis ojos con las estrellas... amor de poeta. Él era también un corazón. Y tenía un corazón como el mío.

Él despertaba... y apenas alcancé a ver un par de lágrimas rodar de sus ojos azules, cuando desperté yo en serio, con un profundo pesar, tristísima, llorando. Busqué en mi cama y estaba sola. No existía tal mundo onírico, no estaba en Praga, y mi amante, mi poeta, mi corazón se había desvanecido entre mis sábanas. La separación ocurrió más rápido de lo que en el sueño creí que lo haría. Se fue. O me fui yo. No sé.

Lo bauticé como Franz. ¿Por qué? Porque uno de mis libros favoritos, La insoportable levedad del ser, que ocurre en la entonces Checoslovaquia, en la región de Bohemia, tiene a dos personajes masculinos: Tomasz y Franz. ¿Por qué escogí a Franz en vez de a Tomasz? Porque Tomasz era infiel y Franz era devoto. Así de simple.

Mi sueño me recordó que en la prepa busqué irme de intercambio a la República Checa. No lo logré, pero decidí volver a intentarlo, y esa búsqueda fue más o menos fue el primer paso que me llevó hasta Chicago

No volví a soñar con él. Francamente no sé si exista o si mi cabeza lo inventó para ayudarme a pasar por ratos emocionalmente difíciles. Ni lo busqué ni lo encontré en Chicago; no logré que la París de Estados Unidos se convirtiera en la París de Europa del Este. Pero estoy tranquila, y vivo con la felicidad y convicción de que en algún universo o dimensión paralela fui una Chepita, fui amada por un poeta.

También me gusta pensar que la mañana de hace un año, un joven checo despertó buscando desesperadamente entre sus brazos a aquella obscura musa de la que nunca volvió a saber.


martes, 29 de septiembre de 2009

Hot air for a cool breeze

Ok... ok, daré el paso difícil. Sí, han pasado como cuatro meses desde mi último post... lo siento. Verán, mi vida ha sido rara y mareante, y en estos cuatro meses han pasado muchas cosas. En primera, estuve en una obra de teatro que me cambió la vida, amo el teatro musical y por un momento quise dejar todo en la vida para ir a perseguir ese sueño... luego recuperé la consciencia al ganarme una beca para estudiar la maestrá en Chicago. Cuando rockstar supo que me iba enloqueció, pero luego se dio cuenta que enloquecer no lo iba a llevar a ningún lado, así que comenzó a intentar (por fin) hacer las cosas bien. Lo intentó tan bien que regresé con él. No fue así de simple, pero pues así está la cosa. Lo que sí es seguro, por lo menos para mí, es que ya no es lo mismo.



Lo de Chicago nunca fue seguro, ya que tras conseguir miles de documentos para la visa aún existía la posiblidad de que me la negaran. Traté de jugar un poco con el destino, es decir, pensaba "si me tengo que ir me iré, mande este documento a tiempo o no, así que no me voy a presionar". Y lo seguí al pie de la letra: para todo me tomé mi tiempo, mandaba las cosas tarde, no tenía mi boleto, no había buscado dónde vivir... nada. Otra chica iba a viajar conmigo, la beca era para dos personas. Ella envió todo a tiempo, todos los papeles, todos los escritos, todas las pruebas, comrpo su boleto, buscó casa... todo lo tenía listo. El día de la cita en la embajada para que nos dieran la visa, a ella se la negaron... a mí me dijeron que volviera a las 4 de la tarde por ella. Esa misma tarde compré mi boleto de avión, al día siguiente encontré un lugar dónde vivir y tres dos días después estaba aquí en Chicago. Por lo mismo, me ha sido difícil no creer en el destino, en que realmente debo estar aquí.



Chicago es una ciudad preciosa, la gente es sencillamente la más amable del mundo y se ha vuelto mi lugar favorito. Sin embargo la experiencia no ha sido fácil. Volveré a México dentro de un año, aunque pronto iré un fin de semana para la boda de una amiga. Y para ver a mi perrita... la extraño tanto.



Ah y entre las cosas que han cambiado, bueno, más bien se han fortalecido, he de contarles que ahora adoro profundamente a los animales, jajajaja... no sé, es algo que tenía de chiquita y que medio olvidé, pero ahora a vuelto, jajajaja.

Todo ha estado bien. Hay muchas nuevas personas y experiencias en mi vida, incluyendo mucho calor, mucho frío, mucho hip hop, mucha Oprah, vivir dos semana en un chiquero asqueroso, luego moverme a un departamento a orillas del precioso Lago Michigan (y el jueves me vuelvo a mudar, qué inestabilidad), semanas enteras de american lifestyle (creo que el american lifestyle consiste en estar ahogado en alcohol y no gastar dinero en ello) y un concierto de U2 bastante malón (ha de ser porque insistían en tocar canciones de su porquería de disco nuevo, y prescindieron de canciones como Pride...).



Y qué más... pues por el momento tengo que irme. Gracias a los que siguen aquí después de tanto tiempo, y a los nuevos bienvenidos.



Para continuar con la bonita tradición les comparto una canción que se coló en mi cabeza justo la noche en que llegué a Chicago (ah porque tenía compu nueva y mi iPod murió en el camino, así que estuve por un breve e insoportable periodo de tiempo, sin música), y como que le gustó andar por ahí, ya que llevo más de un mes y no la puedo sacar por completo... no es que quiera, ya que es una canción preciosa, pero me pone un poco nostálgica. Es de esas canciones que hubiera dado lo que fuera por haberla escrito yo... o por lo menos por escribir algo ligeramente igual de hermoso:



Wish you were here, de Pink Floyd


So, so you think you can tell
Heaven from hell?
Blue skies from pain?
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get to you trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange a walk on par
In the war for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here
We're just two lost souls swimming in a fish bowl
Year after year
Running over the same old ground
What have we found?
The same old fears
Wish you were here...



Una verdadera belleza... como mi vida en este momento.


lunes, 1 de junio de 2009

Anoche

Amanecí con un dolor impresionante en todos los músculos, me arden los ojos mal plan, me duele la cabeza, y con trabajos pude medio levantarme de la cama como una hora después de la que debía. Pero extrañamente estaba muy contenta. Aquí está mi conclusión:


Anoche no dormí, sino que cerré mi estado consciente y me llevé mi cuerpo, saltando entre las nubes, hacia un mundo extraño, pero al que de algún modo llevaba tiempo con muchas ganas de ir. Patiné usando las estrellas sobre las heladas nebulosas hasta llegar, siendo recibida por aves de plumas de colores brillantes, quienes me llevaron a recorrer su mundo. Yo, maravillada, tuve que concentrarme para no caer de sus lomos ante las miles de sorpresas que encontré: olores a vainilla y a frutas; sabores de miel y almendras; el tacto de millones de suaves plumas; la vista de enormes cascadas color lila, montañas inmensas vestidas de princesa, árboles cuya copas oscuras no eran visibles al ser cubiertas por las nubes, ríos de agua dulce y cristalina bajo los cuales se podían ver las casitas de piedra de los peces, un par de ojos verdes tupidos de pestañas.


Las aves me dejaron caer en un prado donde pude descansar sobre miles de flores, saboreando sus dulces aromas. Observé una parvada de conejos volando sobre mi cabeza. El sol brillaba en toda su extensión. Estaba tan a gusto, tan feliz, que no quería dormir… pero me quedé dormida hasta que fue la hora de regresar. Bueno, más bien una hora después de la hora en que debí regresar, por lo que corrí demasiado para poder llegar a tiempo.


Por eso me duelen todos los músculos. Los ojos me arden ya que estuve toda la noche mirando hacia el sol, descansando mi espalda en las flores. La cabeza me estalla ya que me doy cuenta que estuve a un par de horas de convertirme en ese ser etéreo que siempre he querido ser, de alcanzar la liviandad que todo mundo busca, de volverme un suspiro.


Lástima que no me acuerdo de nada.

lunes, 13 de octubre de 2008

A que no se lo imaginaban...

¿Saben cuál es una de mis canciones más favoritísimas de la historia del planeta?

Ah pues es esta mera:



¿O no es hiperrockeante?


viernes, 22 de agosto de 2008

Dirty Lil' Thing's Wolrd Tour, vol. 3

Ok, pues ya para finalizar esta agónica serie redactada entre expedientes, café, sentencias e impresoras, y aprovechando que mi jefa no está para vigilar qué hago con la compu y que puse el shuffle del iPod y que salió "Here it goes again" de Ok Go, que me pone de buenas, continuaré con la narración del viaje, no sin antes comentarles algo que aprendí allá sobre las distintas razas humanas que habitan el norte del mundo europeo.


Aunque para nosotros todos son güerotes y grandotes, la realidad es que son tres razas de distintas características: La escandinava o nórdica, la eslava y la fino-húngara. Los escandinavos son parecidos a la imagen que tenemos de los vikingos: de complexión media-robusta (claro que hay de todo), muy rubios (cabello amarillo y piel blanca blanca blanca, o bien pelirrojos) y, no se, como grandes en todo aspecto (supongo), de caras y cabezas más bien cuadradas y facciones entre sencillas y toscas pero en general armoniosas. Los fino-húngaros vienen de no se qué montañas, pero bajaron a nivel de la tierra y se asentaron en tres países: Finlandia, Hungría y Estonia. Hablan tres lenguas distintas, pero de la misma familia, y esa familia de lenguaje -también llamada fino-húngara- no tiene relación con NINGUNA otra lengua del mundo, por lo que es una de las más complicadas. Sus facciones son más alargadas, e incluso sus ojos llegan a ser rasgadones o almendrados y de colores muy bonitos. No son tan altos; además es común que no sean rubios rubios, sino como de un rubio más oscuro y piel no tan blanca casi transparente... pero rubios a fin de cuentas. Y por último, los eslavos, que son mucho muy altos y de complexión más delgada. Por lo general son rubios, pero entre más baja uno por Europa, más se encuentra eslavos de cabello y ojos totalmente negros (como por los Balcanes es muy común). Aparte en Polonia son como orejones y rositas... como el papa, jiji (el papa chido, no el de ahorita que ni es eslavo ni viene al caso). De lo que llevamos hasta ahorita, en Suecia son nórdicos, y en Riga y en Polonia son eslavos.


Helsinki
Estuvo padre. No se si más bien me dieron envidia por lo B I E N que viven los fineses. No había mucho qué ver... bueno, la ¡Iglesia del Roooock! (realmente se llamaba 'Rock Church', y consistía en una iglesia esculpida dentro de una piedra enorme... estaba bien chicles) y ya... pero lo interesante es el endemoniadamente alto nivel de vida que tienen por allá. Claro que se les va como la mitad del salario en impuestos, pero tienen médico, escuela, universidades y comida para niños menores de 12 años GRATIS. Aparte el salario promedio es de 30,000 pesos mexicanos ya descontándole los impuestos. Nos dijo la guía: "Aquí no hay muchos ladrones ya que no hace falta robar... el gobierno lo hace por tí". Por lo demás... mmm tienen muchos bosques... ah y Nokia es de Finlandia! ¿Ustedes sabían? Porque yo no. Ah, y casi todos los fineses sabían español... la mayoría domina de entre 5 y 6 idiomas. Ósom. Supongo que está de más señalar que son fino-húngaros y hablan finés.


San Petesburgo
El sueño de mi vida era conocer Rusia. Al principio la ciudad no me hiper impresionó. Sí sí, muy bonito, bye. Además, ya sabrán, los rusos no tienen mucha fama de ser lo más amable del mundo. Pero una vez que te vas a dentrando en la ciudad, en los palacios, en los jardines, en los monumentos, en los ríos, los puentes, los colores... te das cuenta de que la ciudad, en efecto, es un sueño. Un sueño que alguna persona muy imaginativa y con tendencias comunistas te está narrando al oído (porque sí que contrasta muchísimo, de una bnqueta a otra, la San Petesburgo imperial con la socialista). En fin, me gustó mucho. Por supuesto, fui a los palacios de Invierno (en el Hermitage) y Verano (el de Catalina, en Pushkin), y concluí que los palacios rusos son los más lujosos que he visto en mi vida (en esta) y eso que conozco palacios franceses, españoles, alemanes y árabes. Es casi demasiado.. sería demasiado si no todo fueran reconstrucciones de los verdaderos palacios, hechos cachitos por la invasión alemana. El buen Hitler dejó recuerditos de sus viajes por toda Europa.
Los rusos son eslavos.


Tallin
Cuando llegué a Tallin dije "¿eso qué?", pero entre más la conocía, más me empezó a gustar. Es una ciudad completamente medieval, con torres y edificaciones que datan de siglos tan remotos como el VIII. Hermosísima. Se queda en mi top 3 (Gdansk, Tallin y San Petesburgo). Lo que se me hizo muy chistoso fue el carácter de los estonianos. Nos contaba la guía de turistas que son híper mega secos, individualistas y poco sociables. Se puede ver eso hasta en las casas, las bardas son muy altas para no tener contacto con los vecinos y las ventanas y todo está cerrado para no tener contacto con el exterior. La guía nos dijo que si le sonríes a alguien en la calle o si saludas a alguien que no conoces, creerán que estás borracho. Pero lo más impresionante es que cuando una mujer va a tener un hijo, le dan 18 MESES (DIECIOCHO) DE LICENCIA CON GOCE DE SUELDO!!! Si en México hicieran eso, seríamos más mexicanos que chinos.
En Estonia son fino-húngaros.


Copenhaguen
Caminé mucho bajo el sol a como 33 grados centígrados y vi tres cosas interesantes. La primera fue La Sirenita (Den Lille Havfrue), a la que prometo dedicarle un post. La segunda fue que el palacio de la reina Margarita está todo lleno de corazoncitos, e incluso las monedas... soy fan, si yo fuera reina haría que todo el palacio tuviera corazones, mariposas y en colores rosa y morado. La tercera fue Ny Havn, o New Haven... es un puerto bien chidísimo y bien cotorro, con casitas de colores y un buen de barquitos donde se supone que, en una de las casas de colores, vivió Hans Christian Andersen. Ah y también fui a un museo donde pude ver objetos de la prehistoria (por ejemplo, puntas de flechas, figuritas de hueso, de ámbar, entierros prehistóricos, cráneos de cro-magnones y neanderthales... orgasmeante) y de vikingos. Los daneses son nórdicos.


Oslo
Hay dos cosas bien chidas de Oslo. La primera es el museo vikingo. Yo quiero ser vikinga y quiero serlo ya. Está AWESOME. Hay barcos y un buen de objetos personales, hasta cabello. Los cascos vikingos enormes, esos cabrones eran gigantes. Sus zapatos miden lo que mide mi pierna. Sublime. ¿Quieren saber por qué existen estos museos y cuentan con todas estas cosas? (si no quieren, no lean lo que sigue) Pues resulta que los vikingos enterraban a sus muertos en sus barcos. O sea, si una persona tenía un barco y se moría, la enterraban en él. Pero literal, o sea, abrían un hiper hoyo en la tierra y enterraban ahí al barco con el muerto y todos sus objetos personales, cosa que los países nórdicos descubrieron hasta principios del siglo veinte, cuando unas vacas que pastaban comenzaron a mascar un cuerno de vikingo... o algo así (el español de la guía era pésimo). La segunda cosa que me encantó es lo referente al mar y la naturaleza. Noruega tiene paisajes preciosos (como los que pinta Pedro Pérez Pereyra, pobre pintor portugués), impactantes, muy del estilo de lo que vemos en el Señor de los Anillos; pueblitos de pescadores encantadores (los pueblitos, no los pescadores), de hasta como 10 o 15 casas (pero eso sí, la gente de ahí habla mínimo 3 idiomas), y una cultura de respeto y admiración al mar muy impresionante. Toda su vida y raíces giran en torno al mar y la navegación. Me pareció fascinante.


Y con esto mis queridos educandos, concluyo las travesías de Cosita Sucia por Europa, espero que les haya servido de algo leer esto, por lo menos para saber que los barcos vikingos los sacaron de un hoyo en la tierra. Si no me creen, aquí está la foto:




Y aquí está el mismo barco (Oseberg) tal y como se exhibe hoy en día... pa que vean que sí se les da lo de la reconstrucción:




Y ya. Por supuesto que retomaré temas del viaje en un futuro, aprendí mucho y me di cuenta de muchas cosas de las que ni enterada.


Felíz y sucio fin de semana!!!

viernes, 15 de agosto de 2008

Dirty Lil' Thing's Wolrd Tour, vol. 2

Hijos míos, después de enviarles a todos un cordial saludo, tengo el honor de presentarles la segunda entrega de mis narraciones mundiales. En cuanto a ser más breve y quejarme menos... no les prometo intentarlo, pero les prometo que intentaré intentarlo, sí sí.

Nos quedamos en Londres
Tons estábamos en que nadie conocía a los Beatles y en que mi hotel estaba embrujado. Pero en general Londres me gustó. Soy bien fan de la arquitectura gótica, por lo que estaba como escuincla en juguetería en Westminster. El Big Ben es bellísmo, me lo imaginaba más simple. No me subí al London Eye porque la fila para hacerlo era de aproximadamente hora y media. Y el acento inglés me gusta mucho, se oye re chulo, pero tengo serias dificultades para comprenderlo cuando nomás lo oigo. Es decir, si estoy conversando con la persona y lo puedo ver de frente (y hasta leerle los labios) no tengo tanto problema. Pero si es un guía turístico en altavoz, o de lejos, o una persona tras un vidrio, pues bye, entiendo entre el 40 y el 60 por ciento de las cosas que dicen, sino es que menos. Aún así me la pasé bien. No encontramos Abbey Road, pero sí encontramos a mi papá y a mi tío en el cambio de guardia del palacio de Buckingham. Así, en un hecho insólito, mi mamá y mi papá juntos (es como si Shimón Peres y el líder de Hezbollah salieran juntos al cine, pa que me entiendan), con mi tío, mi tía y yo, fuimos al museo Británico. Y nadie se peleó con nadie... yo quería llorar. Pero bueno, después de mi éxtasis cuasi orgásmico producido por tener frente a mí la piedra Roseta, fuimos por las cosas de mi papá y mi tío a su hotel, luego en taxi (caríiiiiiiiiisimos... bueno, todo) fuimos a dejar a mi mamá y a mi tía a nuestro hotel embrujado y recogimos mis cosas, para dirigirnos, ya sólo mi papá, mi tío y yo, al aeropuerto de Heathrow.

Suecia
Llegué a Estocolmo una noche, como a las 11. Un taxista (carísimo) iraquí nos llevó a nuestro hotel. Desde que salí del aeropuerto, me di cuenta que el cielo era como más redondo; además, no estaba acostumbrada a ver tantas estrellas. O sea, me gustó mucho el cielo. El hotel estaba también bonito y grande (a diferencia de el armario embrujado que resultó ser el hotel inglés), por lo que dormí bastante bien y desayuné mucho. Según mi papá teníamos que estar en el barco a la una a más tardar, porque a las dos zarpaba. Entonces, como nos despertamos tarde, nos atragantamos el desayuno y corrimos al puerto en otro taxi (carísimo) conducido esta vez por un iraní, el cual se mostraba felíz de que alguien en Suecia -yo- supiera la diferencia entre los árabes y los iraníes, que no son árabes, son persas, así como los hechos de que los persas (iraníes) inventaron la poesía y la rosa. Llegamos al barco. "¡Somos los últimos!" dijo mi papá, al ver que ya casi no había nadie. Subieron nuestras maletas, nos registramos, etc. Abordamos el barco, estaba de huevos... Nunca me lo imaginé tan híper chido. Nuestro camarote era pequeño y sólo tenía dos camas... pero oh sorpresa, sobre cada cama había dos literas plegables, así que yo dormía en una de ellas. Acomodamos nuestra ropa y demás cosas... cuando entonces, me di cuenta que nos habían dejado unos periodiquitos sobre la cama. Al verlos, leí que decía que zarparíamos hasta mañana. Y en efecto, todas las fechas indicaban que hasta el día siguiente era cuando teníamos que estar a más tardar a la una. Así que bye, salimos a conocer Estocolmo... muy bonito, muy rubios todos, me gusta ABBA... pero pues la neta nomás no fue mi hit. En fin, como lo predijeron las escrituras, zarpamos al día siguiente.

En el mar la vida es más sabrosa
Sí que lo es. La mejor forma de viajar es en crucero. Puedes tragar delicioso y gratis 24/7, ir al gym, al spa, al casino, a la alberca, al jacuzzi, al vapor, a la biblioteca, a ver el mar, a chelear, a escuchar música, a bailar, a cantar, a comprar, al cine, al teatro, a un show... a lo que quieras prácticamente todo el día, nomás no puedes aburrirte aunque tengas muchas ganas. Y lo mejor de todo es que no tienes que estar haciendo y deshaciendo maletas ni moviéndote de hotel en hotel. El hotel se mueve contigo! Aparte la tripulación te atiende y sirve tan bien, tan amigables y tan de buena manera que uno llega a sentir que no lo merece. Me la pasé de balls.


Riga
Es la capital de Latvia, que no sé porqué en español se le dice Letonia si nada tiene que ver con su nombre origina... bueno, que empieza con L y termina con a. Lo que más cabe resaltar de Riga fue nuestra guía de turistas... no no no, que mujer tan hermosa. Me dejó impresionada (a mí y a todos los hombres que iban en el tour, por supuesto). Era como Milla Jovovich pero más bonita aún. Y bueno, Riga también estuvo linda, pero nada impresionante... más bien como que está descuidadona y de todos modos no tiene muchísimo que mostrar. Al final, las propinas que le dieron a la guía fueron de hasta 30 euros (nomás de propina! neta!), yo lo vi con estos ojos.

Gdynia/Gdansk
Siempre quise conocer Polonia y no me arrepentí. Llegamos a Gdynia, que es la pequeña y no muy interesante ciudad puerto por donde entraron los nazis a invadir Polonia en 1943. Ahí tomamos un taxi (no muy caro) que nos llevó a Gdansk en 40 minutos. Es definitivamente una de las ciudas más bonitas del mundo... y eso que fue una de las que más resintió la invasión alemana. Las casitas, la plaza, las sombrillas, los edificios (pequeños todos), las iglesias... todo parecía salido de un cuento de hadas, reconstruida de las cenizas de destrucción que dejó la guerra. Me fascinó esta ciudad.

Me despido de esta segunda entrega con un par de imágenes. La primera es de Gdansk actual y luego, de Gdansk en 1945... y esperen pronto la tercera y última reseña. Besitooos.





viernes, 8 de agosto de 2008

Dirty Lil' Thing's Wolrd Tour

He vuelto!!!! Bueno, volví el sábado realmente, pero con eso de que no tengo internet en mi casa, ya entré el lunes a la escuela y comencé a trabajar en un lugar nuevo, en donde sí trabajo (a diferencia de el anterior), pues verán que no he tenido mucho tiempo. Pero intentaré en breves párrafos darles una idea del viajesote que me aventé:

Madrid: ¡Qué viva España!
Si son mis lectores de hace tiempo, sabrán que adoro Madrid; también sabrán que estuve por allá en noviembre y diciembre pasado. Una de las cosas que más me gusta de Madrid es que tiene ese no se qué que te permite sentir la Ciudad como tuya muy pronto. Yo lo sentí ahora. Era mi Madrid, igual de bonito, igual de limpio... todo justo como lo dejé... nomás con distito clima.

Granada: Tierra soñada por mí
A Granada hasta le dediqué un post el año pasado. Volví y estuve felíz de volver.

Sevilla: ¿A qué hora se iba el tren?
La mañana en que iríamos de Granada a Sevilla, nuestro tren (viajé con mi mamá y mi tía) se iba a las 8:18 am. Pusimos todo en orden la noche anterior, únicamente para, al día siguiente, bañarnos, vestirnos, bajar a desayunar e irnos. Pusimos el despertador a las 6:30 de la mañana para que -conociendo nuestro carácter más bien parsimonioso- nos diera tiempo. Total que estaba soñando con nubecitas, besitos, corazoncitos y el Rockstar, cuando mi dulce sueño fue interrumpido por la voz de mi mamá diciéndome "Hijita... ¿a qué hora se iba el tren?"
- 8:18... ¿qué horas son?
Entonces vi la enorme cantidad de luz que entraba por la ventana y me levanté sobresaltada, sin oír aún la respuesta. Cuando entonces vino: "¡Ocho y seis!" Damn! Nos apuramos nomás a lavarnos los dientes, cambiarnos, cerrar nuestras maletas, bajar a pedir el taxi, subir, decirle al alegre sevillano que conducía que teníamos mucha mucha prisa, bajar del taxi, correr hacia el único tren que había en las vías y subirnos. A las 8:18 el tren partió... con nosotros dentro.
Claro que no desayunamos ni nos bañamos... costumbres europeas ;)
En fin... Sevilla es precioso. Y vaya que hacía un calor de cojones.

Roma - Pádua: You fuckin' stink!
Mi mamá quería ir a Pádua, así que sólo pasamos un día en Roma y al día siguiente hicimos cinco horas de ida y cinco de regreso para poder ir. La ida no estuvo tan mal. La catedral de San Antonio es muy bonita, ya que está toda tapizada en el interior por frescos del ducento y trecento italiano, del cual soy bien fan; así que ni me enteré de las dos horas que pasamos ahí dentro. De nuevo se nos hizo tarde para agarrar el último tren que regresaba a Roma, pero lo logramos. A mí me tocaba sentarme al lado de un wey, a mi mamá viendo de frente hacia mí, junto a una chava, y a mi tía del otro lado del pasillo... Ok, la verdad es que, sin ánimo de ofender, hay que reconocer que son muchos los italianos que huelen bastante mal... pero el cabrón que llevaba yo al lado se llevaba la corona. No mamen, como le dijo una vez Lenny a Homero, "un ser humano sano no puede oler así!!!". El pinche asqueroso apestaba a rayos. Aparte el muy desgraciado se estiraba casi dejándome su sope en la cara, se rascaba su sebosa cabellera, no tenía el más mínimo respeto por el espacio personal de los demás y me hablaba (quién sabe qué me decía, porque por más que le dije que no hablo italiano, le valía madres y seguía su conversación) a cada rato, yo creo que para que pudiera percibir el olor de su boca, que era como huevo podrido digerido por un muerto hace 4 días. Y el tren lleno, con un calor de los mil demonios, en clase turista. Fueron las cinco horas más largas de mi vida.

Londres: ¿Si ubican a los Beatles?... no, no el coche de Volkswagen... carajo...
Era la primera vez en mi vida que visitaba Londres. Primero, por qué no una cálida bienvenida por parte de una perra de migración que me interrogó como si al dejarme entrar fuera yo a quedarme en su triste país (que ni es suyo porque la vieja era hindú) y organizar un acto terrorista que volara el Big Ben y matara a la Reina con una sola bomba. La maldigo a ella, a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Luego, nos hospedamos en un hotel viejísimo en el cual nos espantaron en la noche (neta, se los prometo que sí... ese lugar estaba embrujado y nunca había estado tan segura de ello con respecto a ningún otro lado). Pero bueno, mi propósito en Londres (en el poco tiempo que tenía) era encontrar Abbey Road, sacarme foto cruzando la calle, frente los estudios y conocer el museo de los Beatles. Para mi sorpresa, NINGÚN londinense con el que me entrevisté (y fueron como 9 u 8) tenía conocimiento de la existencia de esa calle, ni del disco y DOS de ellos, repito, DOS INGLESES, una señora de como 70 años y un señor de cincuenta y tantos NO SABÍAN QUIÉNES ERAN LOS BEATLES!!!!!!!!!!!!! Es tan sacrílego como que un alemán no sepa qué son las salchichas. No mamation... A los Beatles los conocen hasta en Burkina Fasso y se saben sus canciones. Aparte según yo me iba a comprar un buen de cosas de los Beatles, y naranjas que vendían algo... vendían más cosas de Camila Parker que de ellos.

Bueno, aquí le paramos por hoy para no acabar escribiendo un libro. En el próximo capítulo, la segunda parte de la gira mundial de DLT, ahora junto a su papá y su tío.

Besitos!

viernes, 4 de julio de 2008

Road Trippin'

Ya casi me voy de vacaciones. En un lapso poco menor a un mes, visitaré los siguientes países:



España (yujuuuu! qué caña!)
Italia
Inglaterra
Suecia
Latvia
Estonia
Polonia
Finlandia
Rusia
Noruega
Y ya


Así que yo creo que no me va a dar tiempo de postear, jajaja. Que disfruten sus vacaciones, cuídenseN y nos vemos en agosto.


Dirty month!


sábado, 7 de junio de 2008

Past in present

Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana tuve una charla con unos amigos, el señor J y la señorita R.

J nos contó que hace tiempo fue a ver a una vidente para resolver varios problemas que tenía con una chica, con la cual mantenía una relación muy difícil... de esas que sólo causan dolor y conflicto, pero que a fin de cuentas se atraen mucho y siempre regresan a estar juntos, claro, para seguirse lastimando. La vidente le dijo que el "alma" de él había reencarnado alrededor de 900 veces, y que las almas de ambos han vivido juntas o se han conocido ya en vidas pasadas; que en una el incluso había sido su madre... y que en otra de estas vidas, él era un guerrillero y la abandonó, a pesar de sus ruegos, para ir a luchar.


Según nuestra adivina, el "alma" tiene memoria. Esta memoria determina muchos de nuestros comportamientos, actitudes, e incluso sentimientos hacia otras personas. El alma de esta chica nunca lo perdonó por haberla abandonado. Y deste hecho, entre otras cosas, provienen sus diversos conflictos.


Si de verdad es cierto esto, imagínense... sería la explicación para muchas fobias, miedos, aversiones, ideas, comportamientos y gustos raros. Para actitudes o pensamientos de nosotros mismos que no nos explicamos. Nuestra "memoria" sería definitiva en la formación de nuestro carácter, vida y yo actual!!! Yo quiero que la vidente me cuente de mí!!! ¿Alguien de por aquí sabe de estas cosas? ¿Sabe o se imagina qué fueron ustedes o qué habré sido yo? Claro, todo esto en el supuesto de que alguien lo crea. A mí me cuesta trabajo ser escéptica con cosas tan fascinantes, aunque tampoco lo creo del todo... Sin embargo, me parece bastante creíble que, de algún modo, ciertas personas se encuentren vinculadas incluso antes de que se conozcan. No encuentro otra manera de explicar muchas cosas.


Posteriormente, la señorita R, quien cuenta con amplio conocimiento en cuestiones esotéricas, me dijo que desde que me conoció tenía la impresión, por como me movía, hablaba, etc., de que yo en alguna vida pasada fui una prostituta hindú... nada que ver con la
princesa rusa.