Amanecí con un dolor impresionante en todos los músculos, me arden los ojos mal plan, me duele la cabeza, y con trabajos pude medio levantarme de la cama como una hora después de la que debía. Pero extrañamente estaba muy contenta. Aquí está mi conclusión:
Anoche no dormí, sino que cerré mi estado consciente y me llevé mi cuerpo, saltando entre las nubes, hacia un mundo extraño, pero al que de algún modo llevaba tiempo con muchas ganas de ir. Patiné usando las estrellas sobre las heladas nebulosas hasta llegar, siendo recibida por aves de plumas de colores brillantes, quienes me llevaron a recorrer su mundo. Yo, maravillada, tuve que concentrarme para no caer de sus lomos ante las miles de sorpresas que encontré: olores a vainilla y a frutas; sabores de miel y almendras; el tacto de millones de suaves plumas; la vista de enormes cascadas color lila, montañas inmensas vestidas de princesa, árboles cuya copas oscuras no eran visibles al ser cubiertas por las nubes, ríos de agua dulce y cristalina bajo los cuales se podían ver las casitas de piedra de los peces, un par de ojos verdes tupidos de pestañas.
Las aves me dejaron caer en un prado donde pude descansar sobre miles de flores, saboreando sus dulces aromas. Observé una parvada de conejos volando sobre mi cabeza. El sol brillaba en toda su extensión. Estaba tan a gusto, tan feliz, que no quería dormir… pero me quedé dormida hasta que fue la hora de regresar. Bueno, más bien una hora después de la hora en que debí regresar, por lo que corrí demasiado para poder llegar a tiempo.
Por eso me duelen todos los músculos. Los ojos me arden ya que estuve toda la noche mirando hacia el sol, descansando mi espalda en las flores. La cabeza me estalla ya que me doy cuenta que estuve a un par de horas de convertirme en ese ser etéreo que siempre he querido ser, de alcanzar la liviandad que todo mundo busca, de volverme un suspiro.
Lástima que no me acuerdo de nada.
Anoche no dormí, sino que cerré mi estado consciente y me llevé mi cuerpo, saltando entre las nubes, hacia un mundo extraño, pero al que de algún modo llevaba tiempo con muchas ganas de ir. Patiné usando las estrellas sobre las heladas nebulosas hasta llegar, siendo recibida por aves de plumas de colores brillantes, quienes me llevaron a recorrer su mundo. Yo, maravillada, tuve que concentrarme para no caer de sus lomos ante las miles de sorpresas que encontré: olores a vainilla y a frutas; sabores de miel y almendras; el tacto de millones de suaves plumas; la vista de enormes cascadas color lila, montañas inmensas vestidas de princesa, árboles cuya copas oscuras no eran visibles al ser cubiertas por las nubes, ríos de agua dulce y cristalina bajo los cuales se podían ver las casitas de piedra de los peces, un par de ojos verdes tupidos de pestañas.
Las aves me dejaron caer en un prado donde pude descansar sobre miles de flores, saboreando sus dulces aromas. Observé una parvada de conejos volando sobre mi cabeza. El sol brillaba en toda su extensión. Estaba tan a gusto, tan feliz, que no quería dormir… pero me quedé dormida hasta que fue la hora de regresar. Bueno, más bien una hora después de la hora en que debí regresar, por lo que corrí demasiado para poder llegar a tiempo.
Por eso me duelen todos los músculos. Los ojos me arden ya que estuve toda la noche mirando hacia el sol, descansando mi espalda en las flores. La cabeza me estalla ya que me doy cuenta que estuve a un par de horas de convertirme en ese ser etéreo que siempre he querido ser, de alcanzar la liviandad que todo mundo busca, de volverme un suspiro.
Lástima que no me acuerdo de nada.


5 comentarios:
Muy buena conclusión, pero al parecer si te acuerdas bien de eso, la descripción puede delatarte. saludos buentoneros desde aqui
Jajaja te lo juro que no me acuerdo de nada, es sólo la conclusión, como cuando despiertas después de una noche de fiesta y no tienes las llaves de tu coche, y entonces concluyes que estabas tan mal que se las diste a algún amigo para que el te trajera a casa... o eso quieres creer. Saludos!
es como cuando estás en un examen y llevas estudiando muchísimo tiempo para pasarlo así bien ñoñamente y ves la hoja que te dieron y está retacada (amo esa palabra) de preguntas que no tienes idea de donde habrán salido y te paras y entregas tu examen en blanco y le dices a la maestra "¡es que no me acuerdo de nada!" y te manda a sentarte a poner lo que se te ocurra y luego sacas 10
o casi pues
en un orden completamente distinto de ideas; que bueno que ya vas volviendo
Ándale, casi...
Mi trabajo apesta, lo odio, ya no quiero jugar, sálvenmeeeeee... y a veces siento que si escribo lo haré mal. Por eso no lo he hecho seguido...
Pero gracias :)
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