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viernes, 28 de marzo de 2008

In other words

Aquí hay algunas cosillas que en inglés se oyen medio glamourosas y que se me ocurrió traducir. He llegado a la conclusión de que no tendrían el mismo éxito:

Marcas comerciales:
- Entrenador
- Oeste Nueve
- República del Plátano
- Jala y Oso
- La tienda del cuerpo
- El secreto de Victoria
- El secreto de las mujeres
- Mezcla arriba
- Cintas Torre
- La choza del radio
- Tópico Caliente
- Trópico Hawaiano
- Bote Plátano
- Bebé Loko
- Paquete de Sol
- Agua fresca
- Cabeza y hombros
- Mimos
- Paloma
- Blanquísimo
- Especia Antigua
- Casillero de los Zapatos
- Pie de Atleta
- Secreto
- Chica de Portada

Programas o sitios electrónicos:
- Correo Caliente
- Microsuave
- Mensajero
- Noticias Zorro
- Tu Tubo
- Manejador de Mente
- Mano Libre
- Corte Final
- Cara Libro
- Dame esos cinco

Grupos musicales
- Pistolas y rosas
- La Banda de David Mateos
- Las Puertas
- Las Águilas
- Las Piedras Rodantes
- Ustedes También, o Tú También, o Ustedes Dos
- Beso
- Veneno
- Audioesclavo
- Uñas de Nueve Pulgadas
- Sonidojardín
- Plan Simple
- AeroSánchez
- Basura
- Las Muñecas de Gatitos Peludos
- Enexceso
- Musa
- Los Matadores
- Reina
- Las Ts nomás blancas
- Pilotos del Templo de Piedra
- Los Cuervos Negros
- Revólver de Terciopelo
- La Cura
- Las Franjas Blancas
- Puebloloco
- Las Tentaciones
- Los muñecos Goo Goo
- Sistema de un abajo
- Mi romance químico
- A los niños les gustan las niñas
- Marrón Cinco
- Pastel de Carne
- Cincuenta Centavos
- Niño que se cayó para afuera
- Hijas del Destino
- Vida del Oeste
- Cielo e Infierno
- Holaadiós
- Juego frío... o tocan frío
- Radiocabeza
- Jalea de Perla
- Chícharos de Ojos Negros
- Pimientos Rojos Picantes
- Rosa
- Chicos de la calle de atrás
- Calabazas Aplastantes



Y ya no se me ocurren más por el momento, pero como siempre, se aceptan sugerencias... felíz fin de semana!!!


Jajaja imagínense: "Alberca de Hígado... Es parte de tu vida" :D

lunes, 11 de junio de 2007

¿Dónde estás parado?

Han estado pasando un ad en History Channel que me impresiona mucho: Está un wey parado esperando por el autobús en el Berlín moderno. A esta imagen, se sobreponen imágenes del Berlín de fines de los ochenta, justo cuando cayó el muro. Se observa a las personas matándose, al muro cayendo, el desmadre impresionante, los gritos, los golpes, los altavoces, las explosiones. Y el hombre del autobús muy quitado de la pena, sin pensar siquiera en lo que hace menos de veinte años ocurrió ahí, ahí mismo donde está parado. Tal vez no le importe. Tal vez no lo sabe. Y ese es el eslogan del ad: "History Channel: ¿Sabes dónde estás parado?"

Me fascina la Historia; siempre fue, junto con Biología, mi materia favorita cuando aún llevaba materias interesantes (ahorita llevo pura mamada). Incluso estudié cuatro semestre de la Licenciatura en Historia, en universidad abierta; tuve que dejarlo por salud mental (no se puede hacer todo...) pero espero retomarlo algún día.

Me gusta pensar qué ocurrió antes donde estoy. Me gusta visitar lugares históricos y pensar en eso. Por ejemplo, adoro ir a sitios arqueológicos. Al subir los escalones de pirámides prehispánicas, me imagino a las personas de aquella época subiendo los mismos, descalzos.

Cuando visité Chichén-itzá (por cierto, voten por este lugar en esta página para que sea pronto una de las 7 maravillas del mundo, lo merece) me imaginaba que era una doncella que iba a ser sacrificada en la cima de la pirámide. Y mi corazón latía rapidísimo cuando llegué hasta arriba y vi el altar del sacrificio: imaginé al aterrador sacerdote, el puñal ensangrentado con el que me sacarían el corazón, los colores, la gente, el olor. Es lo máximo. Siempre que voy a sitios así hago lo mismo.

En Europa lo apliqué en los castillos donde vivían los reyes, en las calles donde caminaban los artistas y que fueron bombardeadas en las guerras, en las plazas públicas donde mataba a la gente la inquisición, en los ríos donde los cuerpos de los asesinados por los genocidios eran arrojados al mar, o donde los pintores, músicos y poetas acudían en busca de inspiración, en las cuevas en las que se escondían los perseguidos, en los cementerios donde vivían los vampiros. Uno de los lugares que más me impactró fue Venecia; estar en ese lugar es como estar en el set del rodaje de una película histórica, estaba fascinada. Me imaginaba caminando al lado de un artista durante el renacimiento, o bien junto a un monje, o a un noble. Esos callejones, los canales, las góndolas. Es respirar Historia y ser parte de ella.

Praga fue otro rollo igual. No pude evitar sentirme en el siglo XIX por el puente, o imaginarme a Kafka saliendo de la Universidad Carolina, o a Mozart estrenando Don Giovanni en el teatro pirncipal. Pero el lugar más impactante fue Roma. La historia del mundo entero pasó por Roma de algún modo. Estar en el Coliseo es extasiante: me imaginaba los gritos, la chusma enloquecida, al emperador y los nobles sentados, la gente muriendo en la arena, los carros ruidosos, los gladiadores luchando, las espadas chocando, las fieras rugiendo, los caballos galopando. Una mamada. En las catacumbas puedes respirar el miedo. En las ruinas puedes imaginarte a los antiguos romanos caminando en toga con sus sandalias, haciendo su vida diaria.

Y las pinturas de los museos europeos... soy bien fan. Ver en vivo las pinturas que tanto has admirado por años, imaginarte que eres el pintor con su obra recién acabada frente a sus ojos, ver cómo la vio él... es una emoción bien violenta. Y me pasó con Van Gogh, Monet, Rembrandt, Dalí, Degas, Cézzane, Gauguin, Van Eyck, y con mi favorito, Vermeer. Lloré de la emoción cuando tuve a Griet enfrente, la chica de "La joven del arete de perla", en La Haya, de mis pinturas favoritas en el mundo. Viajé como 2 horas lejos de mi grupo y me perdí horrible sólo por verla unos minutos.

Incluso en mi adorada Ciudad de México te puedes sentir importante; paseando por ésta de lado a lado, puedes irle diciendo a un turista: aquí comió Pancho Villa, aquí desayunó Emiliano Zapata, aquí vivieron los aztecas, aquí paseaban Maximiliano y Carlota, aquí vivió Lázaro Cárdenas, aquí debrayaba Benito Juárez, aquí mataron a Álvaro Obregón, aquí entrenó el Escuadrón 201, aquí murieron los Niños Héroes, por aquí entró el ejército trigarante, aquí estuvo Juan Pablo II, aquí parrandeaban Diego Rivera y Frida Kahlo, aquí se escondía Trotsky, aquí le partieron su maraca a Moctezuma Xocoyotzin y a Cuahutémoc, aquí hace sus berrinches el Peje, aquí trajeron a los miles de cadáveres desconocidos en el terremoto del 85 y todos estos edificios se cayeron, aquí tocaron los Rolling Stones, aquí pintó dedo Britney, aquí Bono dijo que no iba a volver, aquí mataron a Paco Stanley, aquí se casaron Lucero y Mijares, aquí Fox dijo una de tantas tremendas estupideces, aquí estudia la hija de Zedillo, aquí desayuna los domingos Carlos Fuentes, aquí vive Salinas bien quitado de la pena... está poca madre. Y cada ciudad, cada lugar, cada rincón tiene algo que contar. Alguien importante estuvo ahí. Alguien hizo algo que contribuyó la construcción del presente. Alguien nació. Alguien murió. A alguien se le ocurrió algo. Alguien cerró un trato. Alguien conoció a alguien. Alguien sufrió una injusticia. Alguien fue arrestado. Alguien vio algo. Alguien robó un beso. Alguién mató a alguien. Alguien traicionó a alguien. Alguien lloró. Alguien durmió. Alguien tomó una decisión. Alguien tuvo un accidente.

Piensen qué pudo haber pasado hace cientos de años en el terreno donde están construidas sus casas, sus trabajos, sus escuelas. Piensen cada que puedan qué pudo haber pasado en el lugar en donde están parados, y qué les contarían el piso o las paredes si pudieran hablar. Suena muy geek, pero si lo hacen y siguen pensando que soy una geek... entonces lo soy :)


P.S. En la página del History Channel hay una función para ver qué pasó en la historia el día de tu cumpleaños. El mío es el 9 de noviembre, y ese día pero de 1989 cayó el Muro de Berlín, de 1961 Brian Eptein conoció a The Beatles y de 1938 fue la "Noche de los cristales rotos", de la I Guerra Mundial. Pueden verlo aquí, y poner su fecha de cumpleaños, qué emoción, jiji.

sábado, 9 de junio de 2007

I write sins, not tragedies


Siempre me ha gustado mucho escribir sobre lo que sea. De chiquita tenía un "diario", de esos de Hello Kitty que disque tienen candado y todo, pero se podía abrir con un pasador para el cabello. Lo se porque perdí la llave y para abrirlo usaba un pasador para el cabello.


Escribía sobre perros, danza, viajes, no se, lo que fuera. Luego se me ocurrían historias estúpidas... y las escriíba.


Cuando tenía como 12 años se me ocurrió una historia sobre una chica que podía hablar con el fantasma de su novio. Luego comprendí que tal vez me había fusilado la idea de "Ghost". Después escribí una sobre un joven mudo que atendía en una caja y se enamoraba de una cliente. Pura pendejada como pueden ver... bueno, la historia del mudo no era tan mala, tal vez la arregle pronto.


El primer cuentito chido que escribí fue a los 15 años y era sobre una indígena llamada Teresa, cuyo marido la apostaba en un juego y la perdía. Estaba medio fuerte, pero me gustaba mucho: era oscura, de esas en que no distingues bien si es realista o fatalista. Con esta historia gané un concurso de creación lietraria de mi sistema universitario, en tercer semestre de la prepa. Escribí luego otras cosas, pero no me gustaban así que ya no las metí a ningún concurso. Entonces llegó Sofía. A mi cabeza, claro.

La historia de Sofía me fascinó desde que se me ocurrió, y la escribí con mucho esmero, durante casi dos meses. La metí con mucha seguridad de que ganaría algo. La titulé Para Septiembre. Era infinitamente mejor que la historia de Teresa. Pero no ganó nada. Me deprimí y en el siguiente concurso no metí nada.

En el concurso del 2006, metí un cuento sonso que había escrito en tres días (o sea, en dos patadas), que se me ocurrió una tarde de sábado mientras me estaba bañando, y que no me parecía la gran cosa aunque se que es bonito. Lo llamé Natalia. Lo metí como pretexto para darle otra oportunidad a Para Septiembre. Y metí otro cuento también, sobre un músico frustrado llamado Roberto; el cuento se llamaba Ni así.

Y de esos tres cuentos, ganó uno.

No, no fue Para Septiembre. Fue Natalia.

Aquí está la pagina de los resultados del concurso (que fue a nivel nacional), busquen Natalia en Cuento Largo, en la categoría de profesional; y aquí la nota del campus cuando me dieron mi reconocimiento ahí, soy la de la izquierda.

No fui a la premiación grande, que fue en Toluca. Me dio mucho coraje que no ganara Para Septiembre y aparte tenía ensayos de una obra de teatro. Qué curioso es que a veces lo que más te gusta o en lo que más tienes fe, simplemente no es lo mejor.




Haced click aquí si se les antoja leer Natalia. Si no, pues no.

*Si quieren, merecen, necesitan hacer uso del texto de Natalia, nomás avísenme y seré felíz.

miércoles, 6 de junio de 2007

Click here to Refresh


Hola monitos, les habla su loser de confianza. Gracias a una genial sugerencia de el chilango, he actualizado todos los posts donde tenía alguna sugerencia melódica, y subí un video para que puedan apreciar la rola mientras la leen y se entaran de qué pienso al respecto. Los posts actualizados son los siguientes:





Y disculpen no haberlo hecho antes, a partir de hoy todos mis posts musicales tendrán un medio audiovisual para que puedan saber de qué estoy hablando... Safe dreams!

sábado, 2 de junio de 2007

Freedom makes me sick

Ok, creo que por ser espontánea y caminar ayer descalza por el pasto (tal vez un poco mojado) adquirí una nada deseable infección de la garganta. Y lo peor es que yo casi no me enfermo, pero cuando me enfermo, me enfermo. (Jaja dejen en paz mi frase, es célebre)

Me caga enfermarme, porque me gusta mucho hablar y así no se puede. Además siento la colonización de agentes nocivos en mi garganta. Imagino como los desgraciados van naciendo, creciendo, reproduciéndose, cosntruyendo casitas, edificios, estableciendo una organización social, eligiendo a sus gobernantes, promulgando leyes, yendo al cine, peleándose, enamorándose y obteniendo sus recursos para establecer su civilización de las paredes de mi laringe.

Definitivamente no es un buen momento para enfermarme. Nunca lo es, claro, pero especialmente hoy no, no por favor!!!!

viernes, 1 de junio de 2007

Hoy descubrí que el verde...


Para mí la libertad es lo que hoy sentí. Caminaba bien diva hacia mi coche con unos tacones medio altos cuando me topé en el camino con una acera cubierta de pasto. ¡Pasto! Me dieron muchísimas ganas de pisarlo descalza, como cuando estaba escuincla. Me gusta mucho sentir el pasto con el cuerpo, sobretodo con los pies, y me encanta estar descalza.

Voltée a ver a mi alrededor para comprobar que no hubiera nadie... y sí había mucha gente. Pero me valió, me quité los tacones muy glamourosamente y caminé el resto del tramo hacia mi coche con mis mini pies descalzos por el pasto. Fui felíz.

Igual y no es la gran hazaña, pero me dejó muy muy de buenas. Y fui un poco libre antes de atascarme en el asqueroso tráfico por una hora. Le voy a poner un tapete de pasto a mi coche.

jueves, 10 de mayo de 2007

Dulce Muerte

Entras al escenario que, con la cortina cerrada, parece un salón. Quieres creer que es un salón, aunque escuches las voces y risas afuera. Respiras. Tomas tu falda con ambas manos, mirando al suelo. No piensas en nada, sólo miras. Y los miras a ellos, a todos. Son tu familia, tus hermanos, tú mismo. Han crecido juntos, han vivido juntos todos estos años, y sabes que si uno faltara, tu vida no sería igual. Vuelves a respirar. No recuerdas la primera vez que estuviste en un escenario, pero sabes que probablemente ésta sea la última. Cierras los ojos. Respiras. Acomodas tu falda como debe de ir. Inhalas con mucha fuerza, sientes la piel de tu abdomen pegada a tus costillas, e incluso a tu columna. Abres los ojos. Estás temblando. Sabes que quieres llorar pero no debes. Tal vez sólo sea sudor... pero sientes que una lágrima empuja tu ojo derecho hasta que sale. No es sudor, es una lágrima. No es un buen momento. Ellos ya se han colocado. El público está en silencio. Sigues temblando. Limpias de un sólo movimiento la lagrimita intrusa y te vuelves a colocar.



No resistes la tentación de voltear sobre tu hombro izquierdo, y ves que ahí está él, atrás de tí, con los ojos cerrados, respirando. Él que fue tu inspiración durante tantos años. Miras a tu izquierda y la ves a ella, a la que admiras tanto por bailar tan bonito; siempre has pensado que parece que pinta el aire con sus brazos o rebana el cielo con sus manos cuando baila. A su lado está ella: tu mentora, maestra, amiga, confidente, ella que te ha enseñado tantas cosas y que de no ser por ella no serías quien eres. Volteas a tu derecha y la ves a ella, a la que sientes que fue la primera persona que conociste en la vida, y que sigue ahí, a tu lado. Miras de frente y está él, que creció tan rápido; era tan pequeño cuando lo conociste, y ahora es un gigante... con él bailaste por primera vez en un escenario, juntos los dos, en ese momento lo recuerdas. No puedes creer que esta sea la última. Si parece que fue la semana pasada, si parece que el tiempo no ha sido nada, y que cada lágrima, chiste, risa, ensayo, viaje, paso, canción, coreografía, coraje, diversión, charla, confesión, comida o sueño fue tan sólo un segundo.




Esa es la vida, tu vida, la vida de todos los que están ahí contigo. Esta noche se va a terminar, por lo menos para tí. Esta noche te vas a morir. Muérete. Muéranse juntos, que después de esta noche no habrá mañana, sólo ayer. Cómanse, que jamás tendrán hambre de otra cosa que no sea de ustedes y de lo que hicieron, hasta esta noche, juntos. Bébanse, hártense, prepárense para la sed que les espera, la añoranza del pasado en el futuro. Vívanse, que a partir de hoy no podrán vivir más que las vidas de cada uno, y ya no será una sola vida conjunta. Comulguen, que el mundo se acaba hoy, pero la vida comienza mañana. Abrácense, que hasta hoy se tendrán todos, y esa vida, ese ente común, se acaba aquí.




Si tan solo supieran cuánto los quieres. Si supieran cuánto les debes. Si supieran que a su lado conociste la pasión, el amor y la libertad. Si supieran cuánto los vas a extrañar. Si supiera el flamenco cuánto ha hecho... cuánto han hecho todos por tí.

Ya no pienses.

Cierra los ojos.


Respira.

Ábrelos.

Seca las lágrimas de nuevo.



Vuelve a colocarte, que la música ya suena... y el telón comienza a subir.