lunes, 11 de junio de 2007

¿Dónde estás parado?

Han estado pasando un ad en History Channel que me impresiona mucho: Está un wey parado esperando por el autobús en el Berlín moderno. A esta imagen, se sobreponen imágenes del Berlín de fines de los ochenta, justo cuando cayó el muro. Se observa a las personas matándose, al muro cayendo, el desmadre impresionante, los gritos, los golpes, los altavoces, las explosiones. Y el hombre del autobús muy quitado de la pena, sin pensar siquiera en lo que hace menos de veinte años ocurrió ahí, ahí mismo donde está parado. Tal vez no le importe. Tal vez no lo sabe. Y ese es el eslogan del ad: "History Channel: ¿Sabes dónde estás parado?"

Me fascina la Historia; siempre fue, junto con Biología, mi materia favorita cuando aún llevaba materias interesantes (ahorita llevo pura mamada). Incluso estudié cuatro semestre de la Licenciatura en Historia, en universidad abierta; tuve que dejarlo por salud mental (no se puede hacer todo...) pero espero retomarlo algún día.

Me gusta pensar qué ocurrió antes donde estoy. Me gusta visitar lugares históricos y pensar en eso. Por ejemplo, adoro ir a sitios arqueológicos. Al subir los escalones de pirámides prehispánicas, me imagino a las personas de aquella época subiendo los mismos, descalzos.

Cuando visité Chichén-itzá (por cierto, voten por este lugar en esta página para que sea pronto una de las 7 maravillas del mundo, lo merece) me imaginaba que era una doncella que iba a ser sacrificada en la cima de la pirámide. Y mi corazón latía rapidísimo cuando llegué hasta arriba y vi el altar del sacrificio: imaginé al aterrador sacerdote, el puñal ensangrentado con el que me sacarían el corazón, los colores, la gente, el olor. Es lo máximo. Siempre que voy a sitios así hago lo mismo.

En Europa lo apliqué en los castillos donde vivían los reyes, en las calles donde caminaban los artistas y que fueron bombardeadas en las guerras, en las plazas públicas donde mataba a la gente la inquisición, en los ríos donde los cuerpos de los asesinados por los genocidios eran arrojados al mar, o donde los pintores, músicos y poetas acudían en busca de inspiración, en las cuevas en las que se escondían los perseguidos, en los cementerios donde vivían los vampiros. Uno de los lugares que más me impactró fue Venecia; estar en ese lugar es como estar en el set del rodaje de una película histórica, estaba fascinada. Me imaginaba caminando al lado de un artista durante el renacimiento, o bien junto a un monje, o a un noble. Esos callejones, los canales, las góndolas. Es respirar Historia y ser parte de ella.

Praga fue otro rollo igual. No pude evitar sentirme en el siglo XIX por el puente, o imaginarme a Kafka saliendo de la Universidad Carolina, o a Mozart estrenando Don Giovanni en el teatro pirncipal. Pero el lugar más impactante fue Roma. La historia del mundo entero pasó por Roma de algún modo. Estar en el Coliseo es extasiante: me imaginaba los gritos, la chusma enloquecida, al emperador y los nobles sentados, la gente muriendo en la arena, los carros ruidosos, los gladiadores luchando, las espadas chocando, las fieras rugiendo, los caballos galopando. Una mamada. En las catacumbas puedes respirar el miedo. En las ruinas puedes imaginarte a los antiguos romanos caminando en toga con sus sandalias, haciendo su vida diaria.

Y las pinturas de los museos europeos... soy bien fan. Ver en vivo las pinturas que tanto has admirado por años, imaginarte que eres el pintor con su obra recién acabada frente a sus ojos, ver cómo la vio él... es una emoción bien violenta. Y me pasó con Van Gogh, Monet, Rembrandt, Dalí, Degas, Cézzane, Gauguin, Van Eyck, y con mi favorito, Vermeer. Lloré de la emoción cuando tuve a Griet enfrente, la chica de "La joven del arete de perla", en La Haya, de mis pinturas favoritas en el mundo. Viajé como 2 horas lejos de mi grupo y me perdí horrible sólo por verla unos minutos.

Incluso en mi adorada Ciudad de México te puedes sentir importante; paseando por ésta de lado a lado, puedes irle diciendo a un turista: aquí comió Pancho Villa, aquí desayunó Emiliano Zapata, aquí vivieron los aztecas, aquí paseaban Maximiliano y Carlota, aquí vivió Lázaro Cárdenas, aquí debrayaba Benito Juárez, aquí mataron a Álvaro Obregón, aquí entrenó el Escuadrón 201, aquí murieron los Niños Héroes, por aquí entró el ejército trigarante, aquí estuvo Juan Pablo II, aquí parrandeaban Diego Rivera y Frida Kahlo, aquí se escondía Trotsky, aquí le partieron su maraca a Moctezuma Xocoyotzin y a Cuahutémoc, aquí hace sus berrinches el Peje, aquí trajeron a los miles de cadáveres desconocidos en el terremoto del 85 y todos estos edificios se cayeron, aquí tocaron los Rolling Stones, aquí pintó dedo Britney, aquí Bono dijo que no iba a volver, aquí mataron a Paco Stanley, aquí se casaron Lucero y Mijares, aquí Fox dijo una de tantas tremendas estupideces, aquí estudia la hija de Zedillo, aquí desayuna los domingos Carlos Fuentes, aquí vive Salinas bien quitado de la pena... está poca madre. Y cada ciudad, cada lugar, cada rincón tiene algo que contar. Alguien importante estuvo ahí. Alguien hizo algo que contribuyó la construcción del presente. Alguien nació. Alguien murió. A alguien se le ocurrió algo. Alguien cerró un trato. Alguien conoció a alguien. Alguien sufrió una injusticia. Alguien fue arrestado. Alguien vio algo. Alguien robó un beso. Alguién mató a alguien. Alguien traicionó a alguien. Alguien lloró. Alguien durmió. Alguien tomó una decisión. Alguien tuvo un accidente.

Piensen qué pudo haber pasado hace cientos de años en el terreno donde están construidas sus casas, sus trabajos, sus escuelas. Piensen cada que puedan qué pudo haber pasado en el lugar en donde están parados, y qué les contarían el piso o las paredes si pudieran hablar. Suena muy geek, pero si lo hacen y siguen pensando que soy una geek... entonces lo soy :)


P.S. En la página del History Channel hay una función para ver qué pasó en la historia el día de tu cumpleaños. El mío es el 9 de noviembre, y ese día pero de 1989 cayó el Muro de Berlín, de 1961 Brian Eptein conoció a The Beatles y de 1938 fue la "Noche de los cristales rotos", de la I Guerra Mundial. Pueden verlo aquí, y poner su fecha de cumpleaños, qué emoción, jiji.

5 comentarios:

Juan Llave dijo...

Siempre me ha gustado mucho la Historia y en estas épocas que no se ni que quiero estudiar considero esa licenciatura pero ¡chale! no se...

Dirty Lil' Thing dijo...

Es padrísima junky, pero el problema es que vivimos en un país donde la gloriosa chamba de un historiador no es bien apreciada, y sobretodo, retribuida. Así que a menos que seas un heredero millonario que no tenga que preocuparse por ganar dinero para tu manutención o la de nadie en el futuro, te recomiendo que no la estudies, al menos no como tu profesión de cabecera (podría ser una segunda opción, como la estudié yo un rato). Si sí eres millonario, llámame ;)

Juan Llave dijo...

Para tú desgracia ¿ o será la mia? no soy millonario y tengo muy pocas opciones para camabiar eso:
1. Sacarme el melate.
2. Que poner rock en fiestas se convierta en deporte olímpico.
3. Que el vagabundismo se convierta en una profesión bien remunerada.

Dirty Lil' Thing dijo...

Jajaja ps ya somos dos los desgraciados... nomás que yo no compro el melate, por lo que tengo una opción menos que tú :(

Juan Llave dijo...

yo nunca lo he comprado, la única vez que lo iba a comprar me hice güey y un día escuche que ya se lo habían sacado.