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martes, 24 de noviembre de 2009

Come on and kill me, baby

Es de noche. Hace frío. Estoy caliente. Estoy sola.
Muy mal.
Rockstar me dijo muchas cuando terminamos, pero la frase que se me quedó tatuada en la frente es: "No siempre las cosas van a ser como tú quieres".
Tiene razón. Lo malo es que no me había dado cuenta hasta que me lo dijo. Y me dolió escucharlo, porque es la pura verdad.
No siempre las cosas van a ser como yo quiero.
No siempre las decisiones que tome van a ser las correctas.
No siempre voy a tener con quién coger cuando estoy caliente.
No siempre voy a tener compañía cuando me sienta sola.
No siempre voy a tener con quien platicar o reírme si lo necesito.
No siempre las personas a quienes yo quiero me van a querer a mí.
No siempre las personas en que confío van a merecer mi confianza.
No siempre las personas que consideraba mis amigos lo serán realmente.
No siempre seré inmune, física y emocionalmente.
No siempre las cosas van a ser como yo quiero.
Punto.
El sábado fui a una fiesta. De fondo sonaba el aturdidor Rap/R&B/Hip-Hop que no he parado de escuchar desde que llegué a Chicago y que ya me tiene hasta la madre. Pero en mi cabeza sonaba esta canción:


Like a Friend, de Pulp

Don't bother saying you're sorry
Why don't you come in?
Smoke all my cigarettes, again
Every time I get no further
How long has it been?
Come on in now, wipe your feet on my dreams
You take up my time
Like some cheap magazine
When I could have been learning something
Oh well, you know what I mean
Oh I've done this before
And I will do it again
Come on and kill me, baby
While you smile like a friend
Oh and I'll come running
Just to do it again
You are the last drink I never should have drunk
You are the body hidden in the trunk
You are the habit I can't seem to kick
You are my secrets on the front page every week
You are the car I never should have bought
You are the dream I never should have caught
You are the cut that makes me hide my face
You are the party that makes me feel my age
Like a car crash I can see but I just can't avoid
Like a plane I've been told I never should board
Like a film that's so bad but I've got to stay till the end
Let me tell you now: it's lucky for you that we're friends





Y en la fiesta por poco le suelto esa línea en su cara: COME ON AND KILL ME, BABY, WHILE YOU SMILE LIKE A FRIEND. Like a friend... ¿Por qué pretender? ¿Por qué simular una amistad con alguien que realmente no te importa? ¿O será que esa era su intención inicial, pero simplemente las cosas cambiaron? Algo me queda claro: YOU ARE THE LAST DRINK I EVER SHOULD HAVE DRUNK.

Sí, la canción es buena. Pero para mi desgracia no es la primera vez que se la dedico a alguien de principio a fin, cada estrofa, cada letra. Catastrófico.

Me enerva y frustra de sobremanera.

Pero no siempre las cosas van a ser como yo quiero.



viernes, 13 de julio de 2007

Güi don nid no eduqueichon

Otra vez no tengo conexión en mi casa, pero ya que tengo que ir a dejar a mi hermana a un curso de no se qué al que tiene que ir para entrar a su nueva secundaria, pues me vine a mi skull a conectarme y contarles algo que me traumó la vida.

Mi hermana va a entrar a la secundaria de un colegio religioso. Yo estuve en colegios religiosos durante casi toda la primaria y una parte de la secundaria, y creo que prefiero meter a mis hijos a un establo a inscribirlos en uno de esos lugares: no te dan libertad de pensamiento, no te incitan a cuestionar las cosas, por todo lo que haces tienes que pedir perdón, son contradictorios (porque la religión se basa, en una buena parte, en la ignorancia... o cómo pretenden enseñar las teorías de la evolución en una materia cuando a la siguiente hora va a entrar la maestra de "Educación en la fe" -u otra mamada así- a enseñarnos que diosito lo creó todo ya tal y como está?), te imprimen con absurdas morales hechas por y para tener control sobre tu vida, y, sobretodo, son y te obligan a ser hipócrita.

Por ejemplo, el buen Diego comentó en mi post antepasado que es difícil encontrar mujeres que hablen de sexo de manera desinhibida... ¡pues sí! Si toda tu vida te tatúan en la jeta que si piensas en sexo estás mal y te vas a ir al infierno a ser quemada eternamente por inmensas llamas sulfurosas, ¡cómo van a pensar en sexo sin sentir culpa! y ya no digamos a hablar... y más si eres mujer, cuyo modelo a seguir es una mujer virgen (¡la mayor de las virtudes!). Y este tema, en específico, me parece uno de los mayores errores de la educación religiosa.

El sexo es una parte de nuestra naturaleza, nuestras mismas funciones orgánicas nos impulsan a, por lo menos, pensar en él. Imagínense, por sentir deseo sexual (o como le llaman los padrecitos, "tener pensamientos impuros") ya tienes que confesarte y darte golpes de pecho (¡y arrepentirte!) porque es pecado... si no, te vas al infierno. ¿Qué le importan al padrecito mis deseos, fantasías, necesidades, y en general, mi vida sexual? ¿Por qué me tienen que hacer sentir culpable por algo que es NORMAL? ¿Por qué un niño o niña no puede conocer su cuerpo -y ni hablar de masturbarse- sin ser un gran pecador? Y sobretodo, ¿cómo arrepentirte, con todas sus letras, de algo que sabes que vas a seguir haciendo?

Piensen en lo absurda una religión donde cada vez que sientas hambre tengas que ir llorando a pedirle perdón a Dios. Pues es más o menos lo mismo. No igual porque no te mueres, pero sí parecido.

Se que las bases morales son necesarias, pero una cosa es la moral que puedes y sabes que vas a seguir, y otra cosa son los temas absurdos a los que todo mundo dice que sí, nadie los cumple y todos hacen como si los cumplieran porque la sociedad así lo dicta. Es como los límites de velocidad. Si en periférico (para los no chilangos: vía muy muy rápida) pones un límite de velocidad de 7o km/h, es LÓGICO que la gran mayoría de las personas lo va a rebasar. Si pones un límite más real y más de acuerdo con la naturaleza de la vía rápida en cuestión, pues será mucho menor el número de personas que se vean en la necesidad de rebasarlo. Eso ocurre con la moral.

Si enseñas a un niño a ser buena persona, es decir, a no hacer daño a nadie nomás porque sí, a respetar a los demás, a no robar, a no matar, etc., pues está perfecto. Pero cuando te vas al extremo de decirle que será castigado de la manera más brutal por conocerse a sí mismo y por respetar su propia naturaleza humana, pues ahí sí está de la burguer. Se debe enseñarle a RESPETARSE a sí mismo, a comprender sus necesidades y hasta dónde puede llegar con ellas (porque tampoco estoy impulsando la promiscuidad o el sexo desenfrenado) y el porqué de todo esto, seguramente será un adulto más sano que el que vivió reprimido, o por lo menos habrá desperdiciado menos horas de su vida en las materias religiosas que no pensaba acatar y en golpes de pecho que no sentía realmente.

Lo bueno es que confío en que mi sista' es una niña inteligente, y con el tiempo podrá cuestionarse todo esto también.

Ok, todo esto viene porque hoy en dicha escuela vi algo que me traumó, pero eso se los cuento en otro post porque ya me tengo que ir al gym.

Disfruten su viernes, demuestren que no estudiaron en escuelas religiosas, y si sí, que no creyeron un carajo de lo que les dijeron... O sea, ¡pórtense mal! Yo lo voy a intentar :D

viernes, 18 de mayo de 2007

This is a gay-friendly blog, and it's proud of it!


Ayer 17 de mayo fue el Día Internacional contra la Homofobia... me gustaría saber si instituyendo´"Días Internacionales", como el de la mujer, estos problemas se resuelven. No es por ahí. No estoy criticando por criticar, al contrario, creo que es importante que haya una fecha que se nos diga que los malos tratos o discriminación contra la población homosexual están mal, pero lo que tiene que cambiar es la educación de la gente, sobretodo de la gente cerrada, esa gente que siempre tiene la razón y que siempre hace "lo correcto", dedicándose, claro, a juzgar lo mal que están los que no actúan o piensan como ellos.

No puedes hablar de un Día Internacional contra la Homofobia en una sociedad donde aún hay gente que considera esta condición, la homosexualidad, como una degeneración, una enfermedad, o incluso una aberración cromosómica. No me refiero a la sociedad mexicana, que por mochez no para, pero no es la única. Me refiero a la sociedad religiosa mundial, de la religión que se les antoje. Ojalá fuera sólo problema de México.

En una gran porción del mundo occidental, los homosexuales sufren de tratos discriminatorios y violencia verbal, si bien les va. Si no, hay violencia física, acoso e incluso crímenes de odio. Imagínense... ¿matar a alguién nomás porque es maricón? Que hueva. Ese tipo de conductas sólo demuestra su propio temor a entrar en contacto con su mismo lado homosexual; es más, dicen que el machismo extremo es realmente una manera de ocultar la homosexualidad. Esto provoca que muchas personas que realmente son homosexuales oculten su condición, prefieran no ejercerla -no salen del clóset... lo cual les provoca enormes traumas y frustraciones- o lo hagan en secreto. Eso no es libertad.

La homosexualidad es una condición del género humano que ha ido de la mano con éste desde antaño. En la historia lo podemos comprobar, incluso en la Biblia. Sin embargo, ésta, como muchas otras condiciones humanas naturales -como el hecho de fornicar (horrible palabra)- son prohibidas terminantemente por religiones obsoletas y castrosas. En el caso de la iglesia católica, desgraciadamente tiene una cantidad grotesca de dinero y poder para seguir pisándole el cuello a los gobiernos de los países católicos, ocupando espacios que no debe en la política y en los medios de comunicación, y taladrando a las personas desde que son recién nacidos con dogmas irracionales. Y ya no hablemos de otras religiones, en donde la mujer vale menos que una cabra y si te cachan cometiendo adulterio te matan a pedradas... y son religiones de Estado.

Lo peor es que muchas de estas prohibiciones fueron generadas por simples caprichos de líderes antiquísimos (y por antiquísimos quiero decir que nacieron en el año 4000 a.C.), o responden a necesidades de preservación o de seguridad de las tribus de esa misma época (como el hecho de prohibir las relaciones premaritales), o son simples malinterpretaciones de los miles de sanagustines que torcieron las ya de por sí torcidas escrituras al transcribirlas o traducirlas, como lo explica claramente esta nota de un sitio cristiano.

Yo sí creo en Dios, ya sea como energía armónica suprema o como el conjunto del poder energético de todas las personas, es decir, sí soy espiritual y creo en un ente superior a nuestra voluntad (es más, si quieren llamarlo así, le pueden poner Karma, destino, Gaia, no sé... yo le digo Dios). Pero definitivamente no puedo creer -ni puedo entender que exista gente que crea- en un Dios que da una naturaleza a ser humano y luego la sataniza, que lo dota de un fuerte instinto natural y luego le prohíbe seguirlo, que dicte en sus genes un comportamiento dado y luego lo castigue por ello.

Si Dios existe, seguramente estará más preocupado por la guerra en Irak, el genocidio en Darfur, los asesinatos, las injusticias, la violencia, la gente secuestrada, la gente desahuciada, los niños que mueren de hambre, etc., que en cuestiones como que Fulanito es puto, a Sutanito le gusta que le empujen el arroz o a Menganita se le antojó coger con 75 weyes y 23 viejas antes de casarse. A fin de cuentas, el ser humano nació libre, y debe tener la libertad de hacer, amar y coger con quien le plazca, siempre y cuando no afecte a nadie más... o el afectado esté totalmente de acuerdo, jeje.

¡Arriba el rainbow power! ... y habiendo aclarado este punto... ¡puto el que le vaya al América!