
Ayer 17 de mayo fue el Día Internacional contra la Homofobia... me gustaría saber si instituyendo´"Días Internacionales", como el de la mujer, estos problemas se resuelven. No es por ahí. No estoy criticando por criticar, al contrario, creo que es importante que haya una fecha que se nos diga que los malos tratos o discriminación contra la población homosexual están mal, pero lo que tiene que cambiar es la educación de la gente, sobretodo de la gente cerrada, esa gente que siempre tiene la razón y que siempre hace "lo correcto", dedicándose, claro, a juzgar lo mal que están los que no actúan o piensan como ellos.
No puedes hablar de un Día Internacional contra la Homofobia en una sociedad donde aún hay gente que considera esta condición, la homosexualidad, como una degeneración, una enfermedad, o incluso una aberración cromosómica. No me refiero a la sociedad mexicana, que por mochez no para, pero no es la única. Me refiero a la sociedad religiosa mundial, de la religión que se les antoje. Ojalá fuera sólo problema de México.
En una gran porción del mundo occidental, los homosexuales sufren de tratos discriminatorios y violencia verbal, si bien les va. Si no, hay violencia física, acoso e incluso crímenes de odio. Imagínense... ¿matar a alguién nomás porque es maricón? Que hueva. Ese tipo de conductas sólo demuestra su propio temor a entrar en contacto con su mismo lado homosexual; es más, dicen que el machismo extremo es realmente una manera de ocultar la homosexualidad. Esto provoca que muchas personas que realmente son homosexuales oculten su condición, prefieran no ejercerla -no salen del clóset... lo cual les provoca enormes traumas y frustraciones- o lo hagan en secreto. Eso no es libertad.
La homosexualidad es una condición del género humano que ha ido de la mano con éste desde antaño. En la historia lo podemos comprobar, incluso en la Biblia. Sin embargo, ésta, como muchas otras condiciones humanas naturales -como el hecho de fornicar (horrible palabra)- son prohibidas terminantemente por religiones obsoletas y castrosas. En el caso de la iglesia católica, desgraciadamente tiene una cantidad grotesca de dinero y poder para seguir pisándole el cuello a los gobiernos de los países católicos, ocupando espacios que no debe en la política y en los medios de comunicación, y taladrando a las personas desde que son recién nacidos con dogmas irracionales. Y ya no hablemos de otras religiones, en donde la mujer vale menos que una cabra y si te cachan cometiendo adulterio te matan a pedradas... y son religiones de Estado.
Lo peor es que muchas de estas prohibiciones fueron generadas por simples caprichos de líderes antiquísimos (y por antiquísimos quiero decir que nacieron en el año 4000 a.C.), o responden a necesidades de preservación o de seguridad de las tribus de esa misma época (como el hecho de prohibir las relaciones premaritales), o son simples malinterpretaciones de los miles de sanagustines que torcieron las ya de por sí torcidas escrituras al transcribirlas o traducirlas, como lo explica claramente esta nota de un sitio cristiano.
Yo sí creo en Dios, ya sea como energía armónica suprema o como el conjunto del poder energético de todas las personas, es decir, sí soy espiritual y creo en un ente superior a nuestra voluntad (es más, si quieren llamarlo así, le pueden poner Karma, destino, Gaia, no sé... yo le digo Dios). Pero definitivamente no puedo creer -ni puedo entender que exista gente que crea- en un Dios que da una naturaleza a ser humano y luego la sataniza, que lo dota de un fuerte instinto natural y luego le prohíbe seguirlo, que dicte en sus genes un comportamiento dado y luego lo castigue por ello.
Si Dios existe, seguramente estará más preocupado por la guerra en Irak, el genocidio en Darfur, los asesinatos, las injusticias, la violencia, la gente secuestrada, la gente desahuciada, los niños que mueren de hambre, etc., que en cuestiones como que Fulanito es puto, a Sutanito le gusta que le empujen el arroz o a Menganita se le antojó coger con 75 weyes y 23 viejas antes de casarse. A fin de cuentas, el ser humano nació libre, y debe tener la libertad de hacer, amar y coger con quien le plazca, siempre y cuando no afecte a nadie más... o el afectado esté totalmente de acuerdo, jeje.
¡Arriba el rainbow power! ... y habiendo aclarado este punto... ¡puto el que le vaya al América!


4 comentarios:
Me gusta tu blog, tienes buenas opiniones. Yo soy católica y no creo que este correcto ser gay pero tampoco se les tiene que atacar. Saludos
Yo soy gay, y no creo que sea correcto ser católico... jajaja eso de seguir dogmas me parece lo mas antinatural y lejano de Dios que todo lo que puedan criticar... No creo que tengamos una inteligencia y capacidad de crear casi divina y no se nos permita cuestionar. Creo que cuando ese ente supermo nos colocó en este mundo lleno de cosas increíbles no pretendió solo sorprendernos, sino permitirnos crecer a través de su conocimiento y primero a través del nuestro.
No tengo nada contra ninguna religión, si contra las Iglesias, pero bueno, la gente que sigue una religión muchas veces, la mayoría diría, lo hace por una fe real, eso no lo veo criticable, así que no me llamen ateo o radical, hueva. Hay una verdad muy grande: No sabemos absolutamente nada de la verdad. Somos una particula de polvo en un Universo que no entendemos, creer que una persona o un grupo de personas tiene respuestas, eso es una verdadera blasfemia, porque no es Dios en quien buscamos la verdad, sino que estamos deificando a hombres como nosotros... grave error, un acto de arrogancia, somos hombres, no dioses.
Me gusta tu comentario, soy gay Since 1984, y tengo 22 años, asi que lo he sido siempre. Quien diga que no es natural, que me explique porque solo hasta que lo acepté encontré verdadera alegría y calma en lo personal, familiar, social y hasta religioso. Pensar que alguien elegiría ser así es un acto de suprema ignorancia, me hubiera ahorrado años y años de luchas internas que casi me terminan, aunque hoy si me lo preguntaran volvería a serlo, solo así aprendí el verdadero valor de la tolerancia como pocos los pueden hacer.
Fue absurdo todo, al final mi familia, mis amigos e incluso maestros supieron que ser gay, puto, maricón, o como quieran, es solo un adjetivo más que le puedes dar a una persona, pero solo la describe superficialmente. Uno es más de lo que trae puesto, de lo que le gusta, de lo que come, y quien no puede ver eso no solo tiene un problema de homofobia, sino uno interno...
Ya me extendí! Jajajaja y por extendí quiero decir "tengo ganas de escribir un "Maricus Manifiesto"...
Te mando un beso! Nos vemos en la semana para una nueva aventura!!!!
Saludos.
P.D. No se ofendan los católicos por el comentario inicial, insisto, nada contra ellos, en ese grupo tengo a varios excelentes y tolerantes amigos...
Jajaja yo también soy católico, pero tengo amigos homosexuales y no creo que ellos lo hayan escogido. Es como decir que esta mal que los negros sean negros. Me gustó el blog.
Yo le voy al america bitch
Publicar un comentario