Mostrando las entradas con la etiqueta i like em dirty. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta i like em dirty. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de febrero de 2010

Nothing compares to...

Cuando tenía nueve años, me enamoré del Power Ranger verde, jajaja, sí, el que después se volvió blanco. A partir de entonces mi vida puede contarse en crushes, uno tras otro... Enrique Iglesias (aah tenía 10 años, no me molesten), Brandon de Beverly Hills 90210, Rodrigo Marquina en sexto de primaria (que luego de muchos años lo reencontré y dije NOOOOOOOT... y salí con un amigo suyo que ni al caso), Rafael Sánchez en la secundaria (sí toda... y el maldito me huía... jajajaja por cierto, luego salí con su hermano, cómo es la vida; no lo he reencontrado pero gustaría mucho ver cómo es ahora, tenía una cara tan bonita... bueno, por lo menos desde mi puberta perspectiva), luego Arturo Navarro (misma historia que Rodrigo pero no salí con ningún amigo suyo), Ricardo Aguilar, Alejandro "N", Luis "N" (jaja no me acuerdo de sus apellidos... Flores?), Daniel Pintado (uy, hot confession... sí, éramos amigos y yo estaba enamoradísima de él... la escena donde me presentó a su novia la recuerdo tan bien, fue como la escena de los Simpsons donde pueden ver cuadro a cuadro cómo Lisa le rompe el corazón a Rafa... me hizo cachitititos), Pablo Durán y mi maestro de teatro (del que luego me enteré que se andaba cogiendo a "mi mejor amiga" de entonces... that bitch)... y todos amores platónicos. Mega loser. La verdad es que yo era medio feílla y cachetona, no los culpo. También era muy insegura en cuanto a mi físico.


El siguiente en la lista fue el Rockstar. Desde entonces, no ha habido otro crush en mi vida. Me gustaría ver cómo reacciono ahora ante un crush y siento que me hace falta... ya era como un estado natural, jaja. Me gustaba, les escribía cosas que nunca nadie vio, me pasaba bastante tiempo pensando en qué decirles, la descarga de endorfinas cada vez que se daba algún tipo de interacción era brutal, y las canciones... bueno, mi vida era un musical. Si de por sí lo es, pero con un crush, sentía que podía levantarme en las mañanas cantando y no parar hasta la noche. Cantar para mí es una forma de demostrar mi estado de ánimo, sobretodo que estoy contenta. Estar enamorada, aunque fuera algo no correspondido, le ponía un tema en específico al extenso musical que se desarrolla a diario, y todo giraba alrededor de esta persona. Casi siempre había una canción en especial que asociaba con el crush en cuestión, y era como si esa canción se metiera en mi corazón y le diera cuerda.


Cuando bailaba flamenco, muy al principio, estaba enamorada de Pablo, un chico que bailaba conmigo. Babeaba. No era crush, lo que le sigue. Ensayábamos por la mañana, a las 7, y él siempre llegaba tarde, cuando el sol ya iba saliendo y nosotros ya estábamos en calentamiento... con la música de fondo, yo cantaba para mí esta bulería, inventada por mí, claro:


Sol... sol de la mañana que sale cuando tú llegas, llegas a alegrar mi vida y a borrar todas mis penas, sol, sol de la mañana que sale cuando tú llegas y se pone si te vas, eres tú la luz de mi día y es de noche si no estás...

Ojalá le encuentren sentido, porque no se oye muy bien si no le saben a las bulerías. Obvio no es una pinche sinfonía en do menor, pero así de sencillas son las canciones flamencas y mi alegría era así, sencilla. Alrededor de Pablo tenía yo todo un soundtrack de canciones flamencas y no, de mi autoría y ya existentes, pero esta era la principal. Luego comenzó a andar con otra niña del grupo y yo lloré mucho. Ahora somos buenos amigos.


Cuando Rockstar me correspondió estallé en canciones. Sólo sabía cantar para él. Lo abracé con mis canciones, era mi manera de agradecerle que me quisiera. Pero siento que nunca las escuchó, no le gustaban supongo. Sólo una, que se volvió "nuestra canción"... esa canción sigue y seguirá siendo la historia de los dos cada vez que la escuche.


Ando en busca de un crush. Lo intenté con un chico de mi escuela que no conocía pero que comenzó a saludarme... luego me enteré que tenía novia y como que de repente me dejó de hablar. Mal candidato. Cantaré hasta que encuentre una canción, nueva o conocida, que pueda llenar ese espacio vacante.

martes, 24 de noviembre de 2009

Come on and kill me, baby

Es de noche. Hace frío. Estoy caliente. Estoy sola.
Muy mal.
Rockstar me dijo muchas cuando terminamos, pero la frase que se me quedó tatuada en la frente es: "No siempre las cosas van a ser como tú quieres".
Tiene razón. Lo malo es que no me había dado cuenta hasta que me lo dijo. Y me dolió escucharlo, porque es la pura verdad.
No siempre las cosas van a ser como yo quiero.
No siempre las decisiones que tome van a ser las correctas.
No siempre voy a tener con quién coger cuando estoy caliente.
No siempre voy a tener compañía cuando me sienta sola.
No siempre voy a tener con quien platicar o reírme si lo necesito.
No siempre las personas a quienes yo quiero me van a querer a mí.
No siempre las personas en que confío van a merecer mi confianza.
No siempre las personas que consideraba mis amigos lo serán realmente.
No siempre seré inmune, física y emocionalmente.
No siempre las cosas van a ser como yo quiero.
Punto.
El sábado fui a una fiesta. De fondo sonaba el aturdidor Rap/R&B/Hip-Hop que no he parado de escuchar desde que llegué a Chicago y que ya me tiene hasta la madre. Pero en mi cabeza sonaba esta canción:


Like a Friend, de Pulp

Don't bother saying you're sorry
Why don't you come in?
Smoke all my cigarettes, again
Every time I get no further
How long has it been?
Come on in now, wipe your feet on my dreams
You take up my time
Like some cheap magazine
When I could have been learning something
Oh well, you know what I mean
Oh I've done this before
And I will do it again
Come on and kill me, baby
While you smile like a friend
Oh and I'll come running
Just to do it again
You are the last drink I never should have drunk
You are the body hidden in the trunk
You are the habit I can't seem to kick
You are my secrets on the front page every week
You are the car I never should have bought
You are the dream I never should have caught
You are the cut that makes me hide my face
You are the party that makes me feel my age
Like a car crash I can see but I just can't avoid
Like a plane I've been told I never should board
Like a film that's so bad but I've got to stay till the end
Let me tell you now: it's lucky for you that we're friends





Y en la fiesta por poco le suelto esa línea en su cara: COME ON AND KILL ME, BABY, WHILE YOU SMILE LIKE A FRIEND. Like a friend... ¿Por qué pretender? ¿Por qué simular una amistad con alguien que realmente no te importa? ¿O será que esa era su intención inicial, pero simplemente las cosas cambiaron? Algo me queda claro: YOU ARE THE LAST DRINK I EVER SHOULD HAVE DRUNK.

Sí, la canción es buena. Pero para mi desgracia no es la primera vez que se la dedico a alguien de principio a fin, cada estrofa, cada letra. Catastrófico.

Me enerva y frustra de sobremanera.

Pero no siempre las cosas van a ser como yo quiero.



martes, 12 de junio de 2007

I like'em dirty: The Passion of the Chris

Ya que nos gusta tanto, hablemos de Chris Cornell. Si yo pudiera hacer un hombre perfecto en el mundo, seguramente tendría su físico entero y su voz, por lo menos (bueno, tal vez lo haría un poco menos lampiño)... pero su físico de ahora, porque cuando manejaba el look de inadaptado social (como en Soundgarden) era tooodo menos sexy. No se a qué genio se le ocurrió bañarlo, cortarle el pelo y broncearlo, pero es equiparable al que inventó, no se, la imprenta (jajaja, la que no exagera).

Lo oí en el soundtrack de Great Expectactions, como en el 98, con Sunshower (ufff qué rola) y uff, qué voz, me enamoré. Estaba en la secundaria, y Chris acompañó varios momentos pubertos memorables de mi vida. Luego me compré un disco de Audioslave, y me enamoré más. Y luego descubrí que tenía un disco como solista, y me lo compré también (aunque como cuatro años después de que salió, pero qué le voy a hacer).

Ayer fui a loserear un rato a Perisur (para los no chilangos: cierto centro comercial) con el propósito de que le pusieran listoncitos a mis zapatillas de ballet en Miguelito (para los no bailarines o no instruidos en la materia: lugar donde venden todas las joterías de danza) pero me batearon porque me dijeron que en esa sucursal no tenían máquina de coser. Entonces bajé a Mix-up, a ver qué contaba... ¡y vi el nuevo disco de Chris Cornell! ¡OMG! Se llama Carry On, y trae varias rolas que ya había escuchado, como un excelsísimo cover de la misoginísima pero muy buena Billie Jean, de Michael Jackson, delicioso, rasposo, increíble. Me pongo chinita cuando la oigo. Esa rola se las vengo manejando como sugerencia en esta ocasión.
Su estilo es honesto. Se le ha encasillado en Grunge, Alternativo, Soft Rock, no sé, lo que se les ocurra, pero la verdad es que escribe y canta lo que se le antoja, sin que le valga un comino qué género es o qué van a pensar. Escribe y canta con sentimiento auténtico, y eso se agradece un chango en estos momentos llenos de rbd y otras vomitadas por el estilo. Es EL GÉNERO de Cornell: música auténtica, con la que invariablemente te puedes sentir identificado, dejarte llevar y sentirte bien.

No me pude comprar el disco porque me faltaban veinticinco trinches pesos... o pagaba el estacionamiento o me compraba el disco. Así que ya saben qué regalarme... cuando... mmm.... ... cuando quieran hacerme un regalo, porque pa mi cumple falta un buen.

Haciéndola de biógrafa barata, nació en Seattle, se llama Christopher Boyle, tiene tiene como 42 añitos, ascendencia irlandesa, una hija llamada Lillian Jean, un divorcio, un segundo matrimonio y unos ojitos bien bonitos, miren nomás.

No se pierdan al señor Cornell en Sunshower, Like a stone (Audioslave), Ave María (versión que hizo para un disco navideño chaqueto en el 97, pero la encuentran en internet, está que te mueres), Can't change me, You know my name, Black hole sun, Seasons, Arms around your love, Disappearing one y por supuesto, Billie Jean, en la que demuestra que coverear una canción no necesariamente significa copiarla.

For the record, una amiga se lo encontró en una farmacia en Nueva York. Ahora yo quiero ir a todas las farmacias que pueda cada que voy a Nueva York, y pierdo mucho tiempo... total que el MOMA y el MET ya los he visto varias veces :P

Billie Jean, de Chris Cornell... subo, como en Sunshower, dos versiones, la de un concierto y la mamada de los fans. La de los fans se oye mucho mejor, pero nomás oíganla... si la ven ps es bajo su propio riesgo (les advierto que hay fotos de michael jackson de 8 años y con afro, iu). No les pongo la letra porque ya se la saben :)

lunes, 14 de mayo de 2007

I like'em dirty: heeeere's Johnny!



La primera vez que lo vi fue en Edward Scissorhands. Si dijera que desde ahí me prendió seguro se debería a serios problemas piscosexuales, pero no, no fue así.

Fue hasta Piratas del Caribe. A media película pensé "wow, hasta hay efectos especiales interactivos y mojan lo asientos de la gente sin que se den cuenta!!!" pero no... estaba en un error. Esa carita... esos ojos... su naríz... la barbita... no no no! Con esa mirada de "te voy a dar hasta que no puedas caminar correctamente" quién se fija en la laceración por sífilis que tiene Jack Sparrow en el lado derecho de su barba. Con esa sonrisa de "tsss qué pasó mi reinotaaaaaaa" a quién le importa hace cuánto no se baña.

Desde entonces me encanta a Johnny Depp; es para mí el hombre más sexy del planeta y alrededores -porque no creo que los astronautas de los transbordadores espaciales en órbita sean más provocativos que él, la verdad-, me encanta. Solía salir con un tipo que medio se parecía a él y le aguanté lo que a nadie nomás por eso, jajaja (yeip, I'm an average loser).

Es sexy, no importa lo que haga. En "From Hell" se avienta un besote con la pelirroja que ocupó un lugar especial en mis sueños por mucho tiempo, y prendió hasta a la Reina Isabel o a Margaret Tatcher. Incluso en "Charlie y la fábrica de chocolates" donde maneja un look andrógino/nada sexy/príncipe valiente, hay una escena donde echa una miradita que me hizo pensar en el cine "ash, ok, en piratas del caribe entendí el efecto de los asientos mojados pero aquí... ah... oh cielos... mmm perdón... je... ups". Y por su outfit, excentricidades y conductas violentas es mucho más dirty rockstar (por lo menos en cuanto a su perfil) que muchos wannabe rockstars out there.

Sexy as hell, hasta con sus sombreros feos, lentes extraños y looks que sólo él entiende. Es exótico, seguro de sí mismo y totalmente masculino, aún cuando algunos rasgos de su rostro, como su naríz, son muy finos. Es cuarentón, tiene ascendencia cherokee (call me Pocahontas!), ha sido nominado al Oscar en dos ocasiones, se casó con la cantante francesa Vanesa Paradis, a la cual conoció durante el rodaje de "Ninth Gate", y tiene dos hijos, Lily Rose y Jack. Antes de eso, cabe señalar que entre otras cosas, Winona Rider también se robó su corazón, y él hasta se hizo un tatuaje (de los muchos que tiene... mmm yumi) en el brazo derecho que decía "Winona Forever". Cuando terminó con ella borró una parte y dejó nomás "Wino Forever", hell yeah!

No se lo pierdan en Piratas del Caribe, The man who cried (uff... that¡s hardcore), From hell, Chocolate, Secret Window (donde pueden disfrutar del arte de verlo comerse un sandwich por diez minutos), Ninth Gate, Sleepy Hollow y Don Juan de Marco (la última es un churro, pero él sale bien rey). Ya no puedo esperar a que salga Piratas del Caribe 3... desde la 2 no entiendo un carajo de la trama, but who gives a damn about that.

martes, 8 de mayo de 2007

I like'em dirty: Dirty Rockstars



Son sexys, peludos, rudos, perforados, tatuados, salvajes... y me quitan mucho tiempo. Resultan ser las 4:00 de la mañana y debería estar estudiando porque mañana (bueno, al rato) tengo un examen final de Derecho Internacional Público (as hard/pointless/awkard/boring as it sounds) temprano por la mañana... o durmiendo, ya que por la noche daré la función más importante de mi vida junto con mi adorado grupo de danza flamenca... pero ¿qué hago? Estoy pensando en rockstars.

No en todos los rockstars del mundo, nomás los que me gustan... que son una importante mayoría... es más, cualquier pelao' de aspecto no desagradable u ofensivo (o sea, que de plano no esté pal' perro) y que no sea rubio (lo siento, los weros nomás no se me dan) pero que maneje el look de dirty rockstar me puede ocasionar noches como ésta.

I'm guilty... I like'em dirty. Y los rockers son dirty, por definición. Por lo menos los que se quedaron en la onda rocker de Metallica, Guns n' Roses, Jane's Addiction, Motley Crüe, etc. (ojo: no Kiss, no AC/DC, no weirdos, ok?), ya saben, el tatuaje inmenso con calacas bien metal y bien enormes en los brazos, pecho y/o espalda, las perforaciones en oreja, ceja, labio, lengua, nariz, pezones (o salva sea la parte), el cabello excéntricamente despeinado o simplemente un poco más largo de lo común, las barbitas de candado... lo increíblemente sexy-salvajes que se ven cuando rockean... las voces cuando son como la de Chriss Cornell, Scott Weiland o Eddie Vedder, así, rasposonas (sigo hablando de las voces)... o cuando se ven como Dave Navarro al tocar la guitarra o Tommy Lee en la batería... y esa actitud de "me vale madres todo"... y todos sudados... mmm. Imaginen el rollo de la passion con un fondo musical de Crazy, Man of the Hour, Since I don't have you, Public Pervert, I feel you, The end, Fall to`pieces, Black, Civil War... hasta Bullets me prende, caray.

Tengo una importante debilidad por estos cuates, que no son ni el mejor partido ni lo más estable del mundo, pero what the hell, a quién le importa eso cuando pueden decirte "You know where you are? YOU'RE IN THE JUNGLE BABY!!!!!!!!!!!!!"

Oh sí...

Mmm...

... Tal vez ya pueda estudiar.