Hace tiempo tomé un taller de verano de teatro. El profesor, al ver que éramos un grupo de puras niñas y, supongo, con poca materia actoral que trabajar, nos pidió un día llevar una rosa. Ese día no fui -de lo cual luego me arrepentí mucho- pero me contaron que habló en la clase de la historia de la rosa, tanto de sus orígenes como en las artes. Me contaron, por ejemplo, que la rosa no se encontraba en la natulareza, sino que fue una "invención" de los persas, los cuales, al mezclar entre sí distintos tipos de flores y sus semillas, la obtuvieron como resultado. También habló soble la importancia poética de la rosa, y de como siempre se le compara con la mujer... pero no entraron en detalles mis compañeras al repetirme la cátedra del profesor.
En otra clase, el profesor volvió a mencionar a la rosa, pero de otro modo. Nos leyó un fragmento literario, que fue este:
Los pechicos como dos claudias reinas, la cintura que se puede ceñir con el tallo de una rosa, los finos brazos que levanta cuando canta, y las piernas con las que cuando danza vuela. Toda ella es un misterioso vaso de perfume, y aun ahora que el gran ejército está perdido en las arenas, y el emperador como embriagado en su tienda de lienzo rojo, no hay soldado que no diga que tan gentil, suave y dulcísima señora vale la muerte.
*Fragmento de Merlín y Familia, por Álvaro Cunqueiro.
Nos lo leyó una y otra vez, fascinado con cada palabra. Hizo hincapié en la manera de sublimar a una mujer, la forma divina en que se hace su descripción y, una vez más, la alusión a la rosa. Pero lo que más nos recalcó fue la parte del misterioso vaso de perfume.
Nunca entreguen absolutamente nada, ni tiempo, ni lágrimas, ni sentimientos, a un hombre que no piense que ustedes son un misterioso vaso de perfume, nos dijo. Mis compañeras bromearon sobre cómo le preguntarían a sus hombres "oye mi amor... ¿soy un misterioso vaso de perfume?" y las sabias respuestas que ellos darían -¡Quítate, está jugando el Temo!... ¡Shhh, van a decir los números del Melateeee!... ¡¿Qué?! ¿Que si eres qué?... ¿Estás peda?-.
A mí me dejó pensando (sí, a veces pienso). Luego hablé con él y me dijo que lo que realmente nos quiso aconsejarnos es que, siendo sus alumnas mujeres buenas, busquemos hombres que nos valoren por el ser poético y sublime que es la mujer, que somos cada una de nosotras, a los ojos de un hombre con esa sensibilidad. Me contó que, por ejemplo, en el antiguo Japón, algunos hombres pagaban a las geishas por acostarse con ellas... pero literalmente acostarse, o sea, yacer a su lado en una cama simplemente, sin tocarla siquiera, sin verla desnuda. Sólo por el privilegio que significa tener a una mujer de tal categoría a su lado. Datos como éste lo llevaban a traumas severos cuando oía de mujeres buenas, educadas y distinguidas, que eran maltratadas por sus parejas, tanto física como verbal o psicológicamente, o cuando sabía de mujeres así que no eran valoradas por su pareja, que eran insultadas con palabras o con acciones, ignoradas, humilladas... y peor cuando ellas mismas llegan a sentirse devaluadas después de tanto oír la basura que son.
Ninguna mujer (bueno... la mataviejitas y especímenes por el estilo no cuentan, me refiero a mujeres en toda la extensión de la palabra... por eso me refiero a "mujeres buenas"... favor de no ser tan literales) merece maltrato alguno de nadie, y menos de un hombre, fisiológicamente diseñado para ser protector. No debemos dejarnos caer en relaciones que sólo nos lastimen, que nos causen dolor. Ese es el mensaje que me quiso transmitir mi profesor: nunca perder el tiempo con un hombre que no nos haga sentir un misterioso vaso de perfume. Tampoco que nos idolatren y que nosotras tratemos al pobre como esclavo... sino simplemente que no se vaya al otro extremo. Que nunca pierda de vista que las mujeres, les guste o no, somos más frágiles (física y sentimentalmente) que ellos, y que si deciden amarnos, decidirán también procurar nuestro bienestar en todo momento... o por lo menos no provocarnos tamaños malestares.
Sí, se que también hay mujeres maltratadoras (el 0.02% de los casos, sobretodo en las relaciones de pareja), o locas, o psicóticas, o rameras, prostitutas, vulgares, verduleras, ponecuernos, calientahuevos o como les quieran decir, pero decir que estas congéneres son mujeres en toda la extensión de la palabra es como decir que un vulgar maltratador violador es un hombre en toda la extensión de la palabra. Hablo de lo bonito de la especie humana. Hombres y mujeres... bien, con buenos sentimientos, que busquen el bienestar de sus parejas y la estabilidad, aunque sea en un futuro, o por lo menos que no busque hacer daño.
Decidí seguir el consejo del maestro de teatro y buscar toda la vida a un hombre que piense que soy un misterioso vaso de perfume. Mientras lo encuentro, tengo a uno que tal vez y sólo tal vez piense que soy como un tarro de chela... a huevo.


6 comentarios:
i think ur a misterious perfume bottle, but im gay. its good u think sometimes by now baby, lol.
miss u seahorse
si a mi me preguntan eso pienso que la vieja enloquesio, pero tu si lo eres
Chucho! Te extrañé! Gracias a ambos dos :D
Yo prefiero una chela a un vaso de perfume, así que no te sientas mal linda
Soy bien naco, pero me gustaba Bon Jovi. Esto viene al caso porque en una canción, In these arms, viene un frage¡mento de letra que dice
Your clothes are still scattered
All over our room
This old place still smells like
Your cheap perfume
Everything here reminds me of you
And there's nothing that I
Wouldn't do to be in your arms
Así que mi pregunta sería si importa si el perfume es barato o si es uno de caché? Osea, es lo mismo que te digan que eres un misterioso vaso de Viktor & Rolf o eres un misterioso vaso de agua de colonia Sanborns?
Jajajajajajajaja wookie rocks!... es un dilema realmente; tal vez sea cuestión de preferencias. A una chava no le importará que le digan que es un misterioso vaso de siete machos, es más, se sentirá halagada, pero yo no lo tomaría como un gesto sublime... lo pateo
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