La primera semana que llegué, lo del idioma fue lo menos preocupante. Hablo muy bien el inglés, por lo que no tuve problema en comunicarme ni en entender. Pero conforme pasaba el tiempo, pero se ponía la cosa.
Por ahí de la tercera semana, mi cerebro estaba totalmente negado a procesar el inglés. Nomás no. Fue terrible. No entendía nada. Me preguntaban la hora y yo, sin querer, contestaba en español. No podía ni ordenar un café, caray.
Ahora todo está mejor, mi inconsciente se dio cuenta que no lo hacía por gusto, sino por necesidad, y el inglés ha regresado. Pero la verdad no puedo negar que amo mi lenguaje, es bien bonito. No entiendo a las personas que se la pasan hablando inglés nomás porque creen que así serán más avanzados o yo qué sé, jajajaja, es una tontería.
De ahora en adelante, intentaré usar menos expresiones en inglés en mi vida diaria, como "cool", "nice". El español merece respeto, jajaja... no en serio. Somos los hispano-parlantes los que lo hemos ido olvidando, nos limitamos a usar un vocabuliario en español muy restringido, y para todo lo que nos da flojera encontrar una expresión, usamos el inglés . Y no sólo eso, sino que si una persona usa palabras correctas en español para decir algo que la gente en general está acostumbrada a usar el inglés, es un "freak".
Así pues, la Cosita Sucia será purista de su hermoso idioma. Sólo me quedaré con "ok", jajajaja.
Buenas noches... ¿cómo traduzco "safe dreams"? ¿Sueños seguros? No, no se oye bien...

