domingo, 17 de enero de 2010

Así ya no lo andan rompiendo


Continuando con lo que me encontré entre mis curiosidades ancestrales, esto es de cuando tenía dieciséis años. Mi primer "novio" (que fue más bien un baboso con el que salí como un mes y al que vi a lo mucho 4 veces; fue una relación por teléfono, aunque vivíamos a 15 minutos de distancia ***whattafreak***) me había ilusionado bastante, pero le agradezco que me haya presentado la realidad del asco que son las relaciones humanas y que me haya hecho ver a tiempo el tipo de hombres del que debo huir sin excusa alguna. Pero lo cierto es que me rompió el corazón mal plan... lo siguiente lo escribí una o dos noches después de que terminamos, y solía repetirlo para mí misma una y otra vez, como si fuera una oración... al parecer ni hice caso ni las cosas han cambiado. Sin embargo creo que lo encontré por algo y repetiré el método; ojalá ahora sí funcione:


Vuélvete de piedra. Por más que intenten lastimarte, permanecerás intacto.

Vuélvete de mármol. Duro, estoico, imposible.

Cúbrete con hielo. Frío y a la vez hiriente, pero capaz de derretirse al calor adecuado.

Vuélvete un diamante. Así, sólo alguien igual a tí podrá hacerte volver a sentir,

Corazón.


Por lo menos se vería re chulo... y podría ser mi mejor amigo :)


No hay comentarios.: